Tabarca dice adiós a sus seis viviendas ilegales

Isla de TabarcaVista aérea de la Isla de Tabarca

Las máquinas de demolición han apagado los motores en la isla de Tabarca. Esta mañana, la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio ha terminado los trabajos de demolición de las seis viviendas ilegales de la isla de Tabarca. Con esta finalización, la Conselleria ha cumplido con la sentencia de la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (recurso 1393/1999).

Para Carlos Domingo, director general de Obras Públicas, Transporte y Movilidad, la demolición es un manifiesto del Govern valenciano por preservar los valores naturales y patrimoniales. “Una voluntad clara”, ha remarcado el director General. Domigno ha recordado que la isla de Tabarca es un conjunto histórico y artísitico, proclamado por la sentencia del Tribunal Supremo.

La demolición de las viviendas se ha llevado a cabo porque incumplían la Ley de protección de la costa. Las casas adosadas ilegales estaban ubicadas dentro de la zona de servidumbre de protección, a menos de veinte metros en suelo urbano. La Conselleria ha procedido a la carga, el transporte y la gestión de los residuos durante la demolición de las edificaciones. Además, ha realizado el relleno, de la zona ocupada, con un suelo adecuado con un acabado de zahorra artificial compactada.

El plazo de ejecución de las obras era de once meses, sin embargo, las trabajos de demolición se han cortado notablemente y se han terminado las obras derribo de las viviendas a adosadas en menos de siete meses. Las obras de destrucción han supuesto un coste de 375.136,60 euros, para la demolición de las seis viviendas adosadas de dos alturas y que ocupaban una superficie en planta de 30×15 metros, aproximadamente.

Según ha informado el director general, el proceso con mayor dificultad de las obras, iniciadas el 24 de septiembre de 2015, ha sido “la evacuación de los escombros procedentes de la demolición porque esta operación se ha tenido que realizar mediante carga en sacas y transporte en barcas hasta el puerto de Santa Pola, desde donde han continuado su viaje hasta los centros de gestión de residuos”.

 

Artículo redactado por Tania Martínez, redactora de Valencia News