El Consell aprueba el anteproyecto de ley que protege la huerta de Valencia

El Consell ha aprobado el anteproyecto de Ley de l'Horta de València, que tiene como objetivos principales la preservación, conservación activa y recuperación de la huerta.El Consell ha aprobado el anteproyecto de Ley de l'Horta de València, que tiene como objetivos principales la preservación, conservación activa y recuperación de la huerta.

El Consell ha aprobado el anteproyecto de Ley de l’Horta de València, que tiene como objetivos principales la preservación, conservación activa y recuperación de la huerta.

La vicepresidenta y portavoz del Consell, Mónica Oltra, ha hecho hincapié en que se trata de “uno de los anteproyectos de ley más importantes de este Gobierno, cuyo objetivo es proteger uno de los espacios más valiosos de Valencia”.

La vicepresidenta ha señalado, en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Gobierno valenciano, que una vez el Consell ha dado su conformidad el texto se someterá a un periodo de consulta pública y se trasladará al Consell Económic i Social y al Jurídic Consultiu para que emitan su dictamen antes de la aprobación definitiva en Les Corts.

Por su parte, la consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, María José Salvador, que ha intervenido en esta ocasión para presentar el anteproyecto de ley, ha insistido en que esta iniciativa “tiene mucho que ver con la nueva política territorial del Gobierno del Botánico, centrada en la protección del territorio y en un cambio de modelo respecto del anterior Gobierno del Partido Popular”.

A este respecto, Salvador ha remarcado que “en poco más de un año, este Consell está en condiciones de presentar el anteproyecto de ley 16 años después del dictamen del Consell Valencià de Cultura sobre la conservación de la huerta. Esto visibiliza cuál es nuestro compromiso y nuestro modelo territorial”.

El anteproyecto de la Ley de l’Horta reconoce los acreditados valores territoriales, ambientales, culturales e históricos, además, de la producción agrícola de proximidad que genera y, al ser un espacio libre metropolitano, también permite limitar los crecimientos urbanísticos con pautas sostenibles para actuar como un verdadero “green belt”.

Hay que recordar que la presión urbanística ha transformado en suelo urbano más de un 30% de la huerta en los últimos 25 años. Además, el abandono de las tierras llega a porcentajes próximos al 20% de la huerta histórica.