El Consell Valencià de Cultura pide apoyos al valenciano

El Consell Valencià de Cultura (CVC) ha acordado este lunes, en el pleno ordinario de julio, pedir a la Generalitat que dé “un nuevo impulso global y sostenido” al valenciano, “otorgándole la protección que la ley le reserva”, tanto en la enseñanza como en los otros ámbitos sociales. Así, instan al Gobierno autonómico a que reivindique esta lengua “como un valor positivo y deseable para toda la población” que tenga por objetivo hacer de ella “una lengua de prestigio y de uso en todos los ámbitos de comunicación y de relación de la sociedad valenciana”.

Estas peticiones se recogen en el informe sobre la enseñanza en valenciano en los niveles no universitarios elaborado por el CVC y presentado esta jornada en su sesión plenaria por la consejera Glòria Marcos. El documento ha salido adelante con los a favor de todos los miembros de la entidad, excepto el del consejero Martín Quirós, que se ha abstenido.

Quirós ha justificado esta posición diciendo que en el informe “se ha omitido el aspecto político de la lengua”. En esta línea, ha considerado que puede verse como “un instrumento de catalanización” y ha apuntado que quizá “por eso no interesa” y no se habla. “Respeto el trabajo, pero se ha omitido el peso del debate político en torno a la lengua”, ha planteado.

Todos los componentes del órgano estatutario han felicitado a Marcos por la realización del informe y han opinado que se trata de “un trabajo muy bien hecho”. Ricardo Bellveser ha agradecido la “cortesía” de la consejera por recoger en este texto las “opiniones” que le trasladó y ha pedido que en el informe constara el “reconocimiento” del CVC a la labor realizada durante los 30 años de la Llei d’Ús i Ensenyament del Valencià por mucha gente en favor de esta lengua. De este modo, ha planteado que constaran los “notables avances en la enseñanza y la normalización” del valenciano en este tiempo.

José María Lozano, por su lado, ha agradecido el “resultado del documento” aprobado este lunes y ha destacado “la complejidad del proceso” que analiza, además de hacer “consideraciones específicas” sobre la redacción de algunas palabras del informe. En este sentido, Lozano pedía que no se hablara de “datos desoladores” sobre el uso del valenciano y el papel de las universidades en este ámbito, criticado en el documento y que no se calificara el valenciano como lengua “minoritaria”. Marcos ha rechazado estas dos precisiones.

Por otro lado, Ana Noguera ha felicitado a Glòria Marcos por este trabajo sobre “un tema complejo” que entró en el CVC “con mal pie” pero que se ha resuelto “con un informe serio y riguroso”. Manuel Ángel Conejero, por su parte, ha indicado que se trata de una texto “muy bien hecho” y de una “confección exquisita” y ha defendido, para llegar al trilingüismo lograr primero el bilingüismo, a la vez que ha criticado que haya una “problema de falta de modelo de inmersión para profesorado” en este camino.

“CASO CONCRETO”

El informe, como ha precisado Marcos, hace referencia en sus argumentos a “un caso concreto” como es “la enseñanza del valenciano en la ciudad de Valencia” por ser “el único lugar del cual se posee una serie completa y actualizada de datos referidos a los últimos diez cursos escolares” y “porque es un ejemplo de lo que está pasando también en las otras grandes ciudades” de la Comunitat.

En sus conclusiones el documento estima también que la Conselleria de Educación, Cultura y Deporte “tendría que elaborar un estudio completo de la evolución de la enseñanza del valenciano , en el que se establezcan los objetivos a corto y largo plazo que sean conocidos para la comunidad educativa, con la planificación que se derive”, así como que se establezca “complicidades con el esfuerzo de los centros, las familias y el profesorado”.

Marcos precisa también que la situación del valenciano es “diferente en los distintos territorios de la Comunitat Valenciana” y según el tipo de centro escolar del que se hable, privado, concertado o público. Además, insta a “acelerar el incremento de la enseñanza del valencianos” y a lograr el “equilibrio territorial”; advierte de que el plurilingüismo ha de pasar primero por lograr el dominio del valenciano.