Jumilla, uno de los tatuadores más reconocidos y valenciano

Seguramente, si no eres un aficionado a los tatuajes el nombre de Jumilla o Larga Vida 13 no te dicen nada. Pero si te digo que Jose Vicente, en dos años, ha recogido mas de 30 premios en convenciones de toda España seguro que tienes ganas de seguir leyendo.

Este tatuador de Quart de Poblet (Valencia), consiguió su primer premio en la convención Valenciana de 2012 y desde entonces parece que todo han sido éxitos. Pero cuando a Jumilla le alabas por su carrera se apresura en aclarar que él sólo desea seguir mejorando, no se cree mejor que nadie, “sólo he llegado en el momento preciso”, asegura.

“En España hay mucho nivel, muchos tatuadores buenos y con gran potencial”, afirma el valenciano. Jumilla opina que la clave de su éxito se debe en parte a las redes sociales, donde a podido dar a conocer su trabajo, “yo trabajo duro y le pongo ganas, pero no soy mejor que los que llevan más tiempo; es que ahora está Internet, el material de trabajo ha evolucionado y permite conseguir resultados más rápidos,… Todo ayuda”

Y quizás sea cierto, espero y se metió en la profesión en el momento idóneo porque el artista no decidió que quería ser tatuador en un arrebato, la pasión por colorear la piel nació primero del amor por el dibujo. Él mismo cuenta que antes de querer ser tatuador ya amaba los tatuajes, pero de distinto modo. Jumilla se tatúa desde los 15 años y fue su propio tatuador quién al ver sus dibujos le animo a meterse en el mundillo: “si tatuaras lo que dibujas te iría bien”.

Hizo un curso de tatuador, un curso de enfermería, adquirió su primera máquina y comenzó a tatuar en casa un par de meses para poder demostrar lo que sabia hacer. En 2009 comenzó a tatuar en un estudio y en 2011 montó su propio local “Larga Vida 13” en su pueblo natal. Jumilla, nos cuenta que lo que más le apasiona de su profesión es la libertad que le da. Él decide qué, cómo y dónde quiere tatuar, “aquí no hay normas, no es un oficio clasista”. Pero está libertad es una arma de doble filo, asegura el tatuador, “tienes que tener un poco los pies en el suelo, sino te centras esta libertad te puede absorber”.

Si echas un vistazo a la “galería” de Larga Vida 13 no cabe duda que el estilo de Jumilla es el realista; caras y objetos con vida propia y movimiento. “Intento siempre dar mi toque personal a la imágenes”, cuenta sobre su estilo “intento meterle algo de penumbra, mezclar luz y oscuridad”.

Ahora, con la agenda llena hasta 2016, Jumilla quiere centrarse en su progresión: “siempre quiero más, siempre quiero mejorar”. Tras su reciente premio en la convención de Francia donde recibió el “Best of show”, la primera vez que salía de España, quiere volver a probar suerte fuera de las fronteras. “Estoy planteandome viajar cada tres meses, Francia me ha demostrado como salir con tu trabajo te abre la mente”, asegura.

El tatuador dice estar en una etapa de plena evolución “yo no quiero dedicarme a esto sólo para ganar dinero”.  Por eso ahora su local cuenta con nuevos tatuadores y una recepcionista, “mi escudo humano”, que le permiten mayor libertad para centrarse en la progresión que tanto ansia: “quiero ser mejor de lo que era yo el año pasado”