La graduación de Parejo

Todos los jugadores importantes precisan de un partido para alcanzar la graduación. Ese día en que todo el mundo les descubre y se rinde ante la evidencia. Una actuación superior en un partido redondo, por el marcador y sus circunstancias.  Esa jornada que marca un antes y después, le llegó a Dani Parejo en el Nou Camp. Un gol suyo al filo del descanso abrió las puertas de un triunfo inesperado y memorable, por la talla del rival y la categoría del escenario. La sublime actuación del centrocampista madrileño condujo al Valencia a una gloria olvidada.  Demasiados años sin opciones a triunfar en un campo donde se han escrito algunas páginas épicas.

Esa formidable actuación vino a confirmar la indudable clase de Parejo y a establecer un nexo en el tiempo con un precedente similar. Hace unos cuantos años, hubo otro partido inolvidable que consagró a un futbolista de contrastada calidad, dotado de una técnica prodigiosa que sentó cátedra con la camiseta valencianista en el feudo del Barça. Se trataba de Daniel Solsona, autor de un par de goles en aquella lejana noche, a principios de los ochenta, y director de la orquesta que el gran Pasieguito alineó en el partido. Los de Mestalla se impusieron por 0-3, pese a la ausencia por lesión de su gran estrella, Mario Alberto Kempes. Sobre el enorme virtuosismo de Solsona , catalán y perico, giró el juego y se cimentó el resonante triunfo.

Parejo lleva tiempo destacando, su progresión incuestionable se hizo patente con la llegada de Ernesto Valverde al banquillo. El entrenador vasco supo sacar el máximo rendimiento a la clarividencia del jugador de Coslada. Sin embargo, esta temporada, ha vivido demasiado tiempo al margen de la titularidad, incluso fuera de las convocatorias. Un lujo inexplicable para muchos analistas, no tanto para otros, entregados sin remedio a la causa de Banega. El desarrollo de los acontecimientos ha terminado por encumbrar a Parejo y a buscarle una salida provisional al argentino. En el fútbol, como en otras facetas de la vida termina por imponerse la verdad sobre la apariencia.

Parejo reúne cualidades para liderar el Valencia, condiciones no le faltan para ello. Mestalla, esa grada tan exigente, le ha mejorado. Gracias a su vigilancia y a las regañinas enviadas, ha pulido varios defectos que le impedían quitarse de encima la imagen de frialdad incorregible  y acomodamiento. Todavía le queda camino por recorrer, pero se halla en la dirección correcta. El liderazgo demostrado en Barcelona no fue casual, sino la consecuencia directa de su capacidad para conducir a sus compañeros con criterio y talento.

 

Paco Lloret (@pacolloret_)

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