¿Por qué Bankia dio luz verde a expulsar a un comprador en la carrera por el Valencia CF?

“Nunca habíamos vivido nada así”. El remate a una semana de locura en los despachos madrileños y valencianos de Bankia llegó con una junta de accionistas bastante ‘movida’, aunque apenas hubiese referencias al Valencia en ella. Una semana que arrancó con la indignación del consejo de administración de Amadeo Salvo y que, horas después, terminaría con uno de los candidatos a comprar el club expulsado del proceso. Uno que, en términos coloquiales, ‘se pasó de listo’.

El lunes, el presidente blanquinegro insistió a la comisión gestora del proceso, a través del consejero Salvador Martínez, en la eliminación de esta candidatura en la carrera por la compra del club. La filtración de datos confidenciales de la Virtual Data Room la semana pasada prendió la mecha. La Fundación VCF, como otra de las partes interesadas, no puso objeción. La clave residía en la Generalitat Valenciana y Bankia. Y ambas tampoco pusieron pegas a darle la patada a esta candidatura.

Ninguno de los actores en el proceso ha puesto nombre al expulsado. Fuentes conocedoras de la negociación se han limitado a transmitir, en los últimos días, que el respaldo económico de la propuesta tenía vínculos con una sociedad especializada en la construcción y gestión de recintos deportivos. La descripción encajaría con los parámetros de la propuesta que, según el diario ABC, iba a encabezar la multinacional International Stadio Group (ISG).

¿ARRIESGÓ BANKIA EXPULSANDO A UN POTENCIAL COMPRADOR?

Más allá del nombre del comprador eliminado, la gran incógnita se mantuvo un par de días: ¿por qué Bankia, interesada en lograr la mayor concurrencia en el proceso para aumentar las pujas, aceptó de buen grado la expulsión de uno de los candidatos cuyo proyecto estaba más avanzado? Fuentes conocedoras del proceso -cuyo periodo para la recepción de ofertas vinculantes concluye el 1 de abril a las 16:00 horas– apelan a tres parámetros: la confidencialidad, la seriedad y el conocimiento de otras propuestas de mayor enjundia.

Para acceder a la VDR era necesaria la firma de un acuerdo de confidencialidad (NDA) por parte del interesado. La filtración de documentos de la semana pasada fue monitorizada por todas las partes. Incluso el Valencia fue más allá y se asesoró mediante una empresa especializada en este sector para poder cazar al ‘topo’. Bankia ha llevado a cabo más de un centenar de operaciones en los últimos años de compraventa de sociedades, y en ninguno de los casos había vivido un caso tan flagrante de filtrado de información confidencial. Automáticamente, dicha circunstancia eliminaba de la carrera al potencial comprador.

Por extensión, la seriedad de la propuesta quedó gravemente comprometida, habida cuenta de que otros inversores interesados también han tenido acceso a datos confidenciales y, ellos sí, han sabido salvaguardarlos bajo llave. Y precisamente ahí reside la tercera y definitiva clave: Bankia maneja un ramillete de propuestas de diversa enjundia, pero desde luego el posicionamiento de algunas de ellas es más que notable a poco menos de diez días de que finalice el plazo. El banco no tiene en su poder oferta vinculante alguna, pero las espera en las horas finales del proceso, conforme se acerquen las cuatro de la tarde del 1 de abril. Expulsando a una de ellas no sólo se aseguraba mantener en secreto datos vitales en un proceso tan delicado; también sirvió de aviso a navegantes para futuras filtraciones.

¿Habría hecho Bankia lo mismo de haberse tratado de alguna de las favoritas? Como siempre, fuentes de banco se acogen a la confidencialidad y el hecho de que el Valencia sea uno de sus clientes para evitar responder. Un cliente al que, por cierto, le vence la prórroga de seis meses obtenida el pasado mes de septiembre el próximo 27 de marzo. Bankia, ante la cercanía del final el proceso de venta, esperará unos días más siempre y cuando no haya más sobresaltos en un proceso de venta que se ha eternizado desde el pasado 10 de diciembre.

Foto: VLC NEWS