Zank abre las puertas al sector de los préstamos personales

La crisis económica está dando oportunidades de mercado a modelos de negocio que se desmarcan de lo habitual. Así, en el último año 2013 se ha disparado en España la aparición de plataformas digitales de préstamos entre personas, el llamado crowdlending o P2P Lending, que ofrece una alternativa de financiación, paralela y complementaria a la de la banca habitual. La última de estas plataformas de crowdlending ha nacido en Valencia. Zank ha sido ideada y desarrollada por tres jóvenes emprendedores: Oriol Chimenos, Leonardo Ramirez y Luis Reig, apoyados por el fondo de capital riesgo Idea Ventura y Plug and Play, una de las aceleradoras de referencia tanto en España como en Estados Unidos.

“Lo que diferencia a una plataforma como Zank de la banca tradicional es que, por una parte, ofrecemos intereses más justos para quienes piden un préstamo. Por el otro, los intereses que se lleva el inversor también son mayores que los habituales en productos tradicionales”, explica Luis Reig, uno de los padres de Zank.

Reig calcula que el ahorro en intereses puede rondar el 50% respecto a las operaciones en la banca tradicional y otras plataformas cuyo tipo medio asciende al 20%. En Zank, la media de los préstamos solicitados está en un 10% (aunque puede oscilar entre un 5% y un 15%), dependiendo del riesgo de cada usuario. ¿Y qué hay de la rentabilidad? “También depende del interés del préstamos en el que haya invertido el usuario. La rentabilidad media neta –libre de comisión- de nuestros inversores es del un 8%, mucho más que muchos productos de la banca tradicional”, puntualiza Luis Reig.  La clave, añade el fundador de Zank, es la eliminación de intermediarios: “Salvo una pequeña comisión, los intereses que paga el prestatario van directamente al bolsillo del inversor, mes a mes”.

Es tan simple como darse de alta en la plataforma digital  y convertirse en inversor o pedir un préstamo. La empresa hace una exhaustiva selección, analizando rigurosamente la solvencia de los usuarios a través de un proceso basado en Big Data, entre otros. A fecha de hoy, Zank ha prestado 18.250 euros en cinco préstamos completados y tiene otros cuatro abiertos. A la espera, más de doscientas solicitudes de préstamos. Un total de 317 inversores se han inscrito ya en la plataforma y la empresa se ha fijado el objetivo de acabar 2014 con 500 préstamos gestionados.

De momento, la actividad de Zank se ciñe únicamente a préstamos al consumo, pero el crowdlending para pymes entra en sus planes de expansión para un futuro a medio plazo: “Es una opción interesante y factible, como ya ocurre en otros países donde estas plataformas están muy asentadas en el mercado”, asegura Luis Reig.

Reino Unido y Estados Unidos están a la cabeza del sector, con empresas como Zopa y Lending Club como referencias Zank busca diferenciarse en el mercado por su carácter marcadamente social: “Se trata de personas que invierten en otras personas, y por eso cuidamos los detalles. Publicamos algunos datos de la persona que pide el préstamo para que los inversores vean que son personas como ellos los que necesitan el dinero para unos estudios, un viaje, un evento, etcétera. En cierto modo, son préstamos socialmente gratificantes. Tenemos muy claro que trabajamos con y para personas, no con números”.

Y también tienen claro desde Zank que el sector de las plataformas de crowdlending no ha hecho más que despegar en España: “Nuestra previsión es que el crecimiento será muy alto por varias razones -indica Luis Reig- primero, la experiencia de otros países nos dice que este tipo de plataformas crece exponencialmente, los indicadores macroeconómicos indican que es un buen momento para poner en marcha este tipo de plataformas, y por último, en España hay mucha demanda de préstamos, en muchos casos, muy abusivos. Eso abre ante nosotros un horizonte para conceder préstamos más justos”.

Carácter Social, credibilidad y seguridad son los pilares en los que  empresas como Zank buscan encontrar su hueco en un mercado cada vez más versátil.