Activado el Programa “Ola de Calor 2015”

El Programa Ola de Calor 2015. La Conselleria de Sanidad ha iniciado el Sistema de Vigilancia Meteorológica para el programa de prevención y atención a los problemas derivados de las altas temperaturas valencianas con el programa “Ola de Calor 2015“. Se prolongará hasta el próximo 30 de septiembre, aunque no se descarta ampliar su duración.

Desde el verano de 20014 se realiza este programa con el objetivo de prevenir, minimizar y evaluar los impactos en la salud de la población derivados de las temperaturas extremas en el territorio valenciano.

La Fundación del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) colabora con la Conselleria de Sanidad en la elaboración del programa desde 2006, año en el que comenzó a utilizarse un sistema propio de vigilancia meteorológica para la Comunitat. De este modo, teniendo en cuenta la división termoclimática de la región en 30 zonas homogéneas y las temperaturas umbrales definidas para cada zona, diariamente se elaboran mapas de riesgo que muestran los niveles de temperatura previstos con cuatro colores (verde, amarillo, naranja y rojo).

Para el fenómeno de ola de calor se definen cuatro niveles de actuación preventiva (0, 1, 2 y 3). De forma general, si durante los dos primeros días no se rebasan los 35º, el nivel asignado es cero. Asimismo, el nivel 1 se asignará siempre que los dos primeros días se excedan los 35º; por su parte, el nivel 2, siempre que la temperatura exceda los 39º durante los dos primeros días; y el nivel 3, siempre que se espere exceder los 41º en los dos próximos días.

GRUPOS DE RIESGO

Ante las temperaturas elevadas, los grupos de riesgo a los que hay que prestar especial atención son las personas mayores, que son más vulnerables, ya que sus sistemas de termorregulación son menos eficientes y pueden presentar dependencia física; las personas con enfermedades crónicas (diabetes, insuficiencia cardíaca, respiratoria, renal, hepática), que pueden descompensar su situación clínica y empeorar súbitamente por el calor o los niños. También, las personas con movilidad reducida o con obesidad, los deportistas y las personas que realizan trabajos o esfuerzos físicos importantes soportando altas temperaturas. Este último año, la bibliografía científica también aconseja vigilar la relación salud-temperaturas en las mujeres embarazadas.