Cocina infantil para San Valentín

San Valentín, día de amor, pasión… y juegos infantiles. Sí amigos, no hay nada mejor en esta vida que celebrar los días especiales con los más peques de la casa. Muchos pensaréis que San Valentín es comercial y carece de sentido, pero la realidad es que viene marcado en el calendario y hay que, por lo menos, conocerlo y tener constancia de su existencia.

Por ese motivo, podemos celebrar este día con nuestros hijos con actividades caseras y muy divertidas, así que hoy en #VLCKids he pensado que nos vamos a poner un delantal y vamos a cocinar unas galletas, sin necesidad de horno.

Ingredientes

– Un mortero
– Cortadores de masa (para niños de silicona)
– Leche condensanda (la mía es rosa porque me gusta ponerle un poquito de colorante para hacerla más divertida, el sabor sigue siendo el mismo)
– Un paquete de galletas
– Toppings para decorar
– Ralladura de coco o trocito de almendras

receta niños 2

Antes de ponernos a trabajar hay que tener en cuenta que mientras estemos cocinando no sólo vamos a trabajar el concepto “Día especial” con el niño, sino que también vamos a reforzar movimientos del cuerpo, hábitos de higiene, vocabulario de la cocina, una profesión, y por qué no, colores y sabores ¡Cuántas cosas!

Después de organizar todos los ingredientes encima de la mesa, nos tenemos que lavar las manos, porque en un momento de la elaboración, tendremos que amasar con las manos y hay que deshacernos de los bichitos.

Una vez nos ponemos el delantal podemos ir enseñándole al peque los ingredientes que hay encima de la mesa, además de dejar que los vaya probando, de esta forma podremos reforzar el sentido del gusto, eso sí, se va a poner las botas porque todo es dulce.

receta niños 3

Durante la actividad hay que estar siempre ayudando y supervisando a los niños, aunque todo el material sea de silicona, siempre hay que controlar, para evitar posibles accidentes y también para que se divierta con vosotros.

Cogemos las galletas, las partimos y las metemos dentro del mortero, las machacamos un poquito nosotros y luego le dejamos al niño que lo haga él. Yo he utilizado unas 14 galletas, pero la cantidad es un poquito a ojo, teniendo en cuenta que no os paséis con la leche condensada.

Mientras estemos cocinando estas ricas galletas trabajamos la motricidad fina, porque con sus deditos coge el mortero de madera y gruesa porque todo su cuerpo hace un gran esfuerzo por moverlo, favorecemos la creatividad dejando que de forma y color a las galletas y también reforzamos el apego, porque la actividad la realizamos con nuestro chef.

recetas niños 4

La textura de las galletas no tiene que llegar a ser como la del pan rallado, yo he utilizado un molinillo para triturar del todo las galletas, pero luego he cogido una y la he troceado a mano para darle mayor consistencia a la masa. Después le he añadido ralladura de coco, también podéis añadir trocitos de almendra, eso ya va a gusto del cocinero.

Cuando esté todo triturado se le añadirá poquito a poco la leche condensada, y mientras tendréis que ir moviendo, la masa con una cuchara, hasta formar una masa más o menos uniforme. Os aviso que al principio lo hagáis vosotros y después dejéis total libertad de pringue al pequeño, hay que tener en cuenta que la masa, como decían en la película de El Rey León, “es pringosa pero sabrosa”.

Por último extender la masa encima de un plato de plástico o de un mantel que luego podáis limpiar, y dejad que el niño cree sus galletas, enseñadle que puede hacer formas con los cortadores de silicona, en este caso, como es el día de los enamorados, podéis hacer corazones o incluso bolas y además puede decorarlas con los toppings de colores y de chocolate, cuando el pequeño chef ya de por terminada su obra, podéis dejar las galletas unas horitas en la nevera hasta que la masa se endurezca y ya os podréis comer las galletas de San Valentín.

Gema Marí