El esqueleto de la noria

Los trabajos de desmontaje de la imponente noria Mirador Valencia evolucionan a toda marcha. Este miércoles podíamos ver a media docena de trabajadores afanados, trepando por la estructura, y diversos vehículos, entre ellos dos enormes camiones, en el interior del recinto acotado en la plaza de la avenida Aragón. Ahora ya sólo queda el esqueleto de la instalación, desprovista de cabinas y luces.

Mirador Valencia debía haber colgado el cartel de cerrado el pasado día 30. Sin embargo, tal y como avanzó VLC News, la empresa al frente de la noria itinerante más alta de Europa anunció su retirada siete días antes de lo previsto.

En pocos días estará desmontada por completo ofreciendo estampas tan llamativas como las que ha ido ofreciendo a lo largo de todo este tiempo, desde su montaje, llegando a ser portada de diversidad de publicaciones, reclamo fotográfico de varios concursos y marco para miles de ciudadanos y visitantes, antes y durante fallas, aunque no todos se sintieran tan atraídos por montarse en la noria.

Mirador Valencia tiene una altura de 70 metros y ha contado con iluminado por 20.000 bombillas LED, con 42 cabinas climatizadas -adaptadas a sillas de ruedas- y con capacidad de ocho personas por cabina, 336 ocupantes en total de forma simultánea. No fue suficiente y la noria se ha quemado con los monumentos.

La última cabina en el recinto, a los pies de la noria.