La UV descubre una técnica para reducir el dolor crónico

Una investigación liderada por la profesora Lucía Hipólito, del Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universitat de València, ha descubierto un nuevo mecanismo clave para tratar el dolor crónico inflamatorio que ayudaría a reducir las dosis de fármacos necesarias para los tratamientos.

El proyecto, desarrollado durante la estancia de la investigadora en la Columbia University Medical Center de Nueva York –en el grupo dirigido por los doctores Zara Melyan y José A. Morón–, muestra que el canal pequeño de potasio tiene un “papel fundamental” en la regulación de la excitabilidad neuronal de la espina dorsal. Las conclusiones de este trabajo se acaban de publicar en la revista ‘Pain’, según ha informado la institución académica en un comunicado.

Este estudio se centra en la actividad de las neuronas del asta dorsal donde se integran los estímulos dolorosos procedentes de cualquier zona del cuerpo afectada y de la información analgésica que proviene del cerebro.

“Una de las propiedades de estas neuronas es el aumento de su excitabilidad en estados sensibles como el dolor crónico y, en consecuencia, el aumento de envío de información dolorosa al cerebro”, ha explicado Lucía Hipólito, quien ha comentado que, hasta la actualidad, se desconocía el papel de los canales pequeños de potasio en la hiperexcitabilidad de las neuronas de la espina dorsal.

El conocimiento de la actividad de estos canales pequeños de potasio podría facilitar la reducción del consumo de fármacos en pacientes con dolor crónico inflamatorio. De hecho, “también abre la puerta al uso de fármacos que bloquean el receptor conocido como NMDA –otro regulador de excitabilidad neuronal que lleva a hipersensibilidad en procesos dolorosos– y poder evitar los importantes efectos secundarios por su elevada toxicidad –sedación, náuseas, reacciones disociativas, modificación de la conducta, etc– que hoy en día generan estos medicamentos”, argumenta Hipólito.

La investigadora recuerda a su vez que estas conclusiones todavía se encuentran en la fase experimental y su aplicación requeriría del desarrollo previo de estudios clínicos en humanos.

FOTO: UV