Los ángeles músicos acumulan dos millones de visitantes

Más de dos millones de personas han visto los frescos renacentistas de los ángeles músicos en la Catedral de Valencia hallados el 22 de junio de 2004 durante las obras de restauración del altar mayor de la Seo, después de permanecer más de 300 años ocultos tras la bóveda barroca, según ha informado este sábado el Arzobispado.

En un comunicado, señala que la ciudad acogerá próximamente una exposición y un congreso internacional con motivo del décimo aniversario del descubrimiento de estos frescos, que se cumple este domingo.

El sistema de conservación preventivo de los frescos, instalado en la Catedral y pionero en el mundo, permite obtener datos continuos cada hora sobre la humedad, temperatura, movimiento y luminosidad a través de 72 sensores electrónicos, según indican fuentes de CulturArts IVC+R, organismo encargado de restaurar las pinturas.

Los frescos fueron realizados por los artistas italianos Paolo San Leocadio y Francesco Pagano entre 1476 y 1481 en la primera bóveda gótica de la Catedra y muestran doce grandes ángeles tocando instrumentos musicales de la época, a lo largo de una superficie de unos 250 metros cuadrados de la bóveda.

El presidente de la comisión diocesana de Patrimonio, Jaime Sancho, destaca que “suponen la obra pictórica más importante del primer Renacimiento Español y la que abre paso a este periodo artístico en la península”.

Las pinturas fueron encargadas por el entonces arzobispo de Valencia, Rodrigo de Borja, futuro papa Alejandro VI, que residía en Roma, durante una visita que hizo a España ya como legado papal para confirmar el matrimonio de los Reyes Católicos.

Sin embargo, los frescos estuvieron a la vista menos de 200 años, porque quedaron ocultos desde que en 1674 se produjo la reforma barroca del presbiterio de la Catedral, cuando la bóveda gótica original fue cubierta por otra de escayola, situada por debajo a 80 centímetros de distancia “con la evidente intención de proteger las pinturas”.

Según explican las mismas fuentes, la cámara de aire que quedó entre ambas “mantuvo los frescos casi intactos durante más de 300 años y, de ahí, su excelente estado de conservación”.

El 22 de junio de 2004, al realizar unas catas durante la restauración del altar mayor, aparecieron los frescos “en los que se podían contemplar todos los ángeles con instrumentos originales sobre un fondo celeste tachonado de estrellas doradas”.

Sancho subraya que estos frescos “están considerados uno de los descubrimientos históricos y artísticos más importantes de los últimos años y reflejan el gran periodo de esplendor que vivió la ciudad de Valencia y su reino durante el siglo XV”.