Músicos valencianos quemarán una falla pirofónica

‘De basuras y esperanzas’ es el lema bajo el que se presenta el festival valenciano de arte sonoro y música experimental ‘Nits d’Aielo i Arts’ y que incluye talleres, acciones sonoras, performances y conciertos gratuitos y abiertos a la participación.

Esta 17 edición del festival aparca los espectáculos en favor de acciones para fomentar el encuentro, la convivencia y la creación a través del formato de taller que “permite llegar con una idea y tener un espacio para gestarla, realizarla, darle sonido, sentido y forma”, según apuntan sus promotores.

Los talleres se dirigen la reciclaje electrónico a la reutilización de artefactos sonoros y, excepto el impartido por Nicolás Collins, todos tienen entrada libre hasta completar el aforo. Entre estos talleres destacan el de Arturo Moya Instalaciones sonoras: Pensar, Escuchar, Hacer, o el de Oscar Vidal sobre Soundpaiting un lenguaje gestual para la composición en tiempo real creado por el compositor Walter Thompson.

El festival albergará también un concierto especial por los 25 años de la formación Amores Grup de Percussió; un homenaje al proyecto ZAJ, que cumple 50 años; la séptima edición del Premi Cura Castillejo al compositor més desaforat y, a modo de colofón, la cremà de una falla pirofónica, obra de Miguel Molina y alumnos del Taller de Arte Sonoro del Departamento de Escultura de Bellas Artes de la Universitat Politècnica.

El certamen, que cuenta con la colaboración de CulturArts y la SGAE, se celebrará del 6 al 19 de marzo en diversos espacios de la ciudad, como el Teatro Principal o la sede de la propia sociedad de autores.

El codirector del festival Nits d’Aielo i Art, Llorenç Barber, ha defendido en la presentación de esta nuev edición la necesidad de cursos y bibliografía de arte sonoro porque en la ciudad “no hay costumbre” como en Europa por lo que ha pedido que, aunque es “un riesgo, vale la pena aprenderlo”.

Barber ha lamentado la escasa cultura sonora valenciana y ha calificado la situación como un “enorme déficit” que responde al “desconocimiento” existente porque “no salimos del siglo XIX” e insistió en que no se trabaja todo lo que ignoramos porque “la gente tienen miedo a lo desconocido” e impera una “especie de fobia”.

La solución que el codirector del festival propone es “la trasversalidad” y ha instado a las instituciones valencianas que “no se muestren ausentes” porque “quieres hacer algo y no te dejan, no contestan y te pegan la patada. Es más fácil hacer conciertos en otras comunidades que en Valencia y esto es una desgracia”, añadió.