Russafa se rinde a la improvisación

En una sociedad donde las cosas siguen un esquema y todo se planea con bastante antelación, no hay más alivio que la improvisación: acudir a ver un espectáculo donde la risa está garantizada, pero no sabes ni cómo ni por qué, qué historia van a contarte o cuántos actores habrá en escena.

Género cada vez más extendido entre la cartelera, la improvisación es todo un arte que requiere un entrenamiento previo muy intenso en los actores y, sobre todo, mucha inventiva. Humor instantáneo, impredecible y en que cada función es absolutamente distinta.

Sala Russafa propone un fin de semana dedicado a la sorpresa de la mano de dos de los mejores grupos de improvisación valencianos. El viernes 7 de marzo Guerrilla Impro tomará el escenario con Jano de Miguel (JuJa), Mari Marcos (Decopivolta Teatre), Javier González y Alejandro Portaz, ambos pertenecientes a Teatro Instantáneo.

El sábado 8 y domingo 9 serán los componentes de la Cía Improu, surgida de la Escuela Municipal de Teatre d’Aldaia y responsable de las competiciones Matx de Improvisación desde hace seis años, quienes tendrán que arreglárselas con las ideas que aporte el público para ir construyendo historias y personajes que se sabe dónde empiezan, pero nunca dónde acaban.

Después de las Fallas, Sala Russafa recuperará la programación regular con una pieza de Francisco Nieva, Académico de la Real Academia Española, Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1992 y Premio Nacional de Teatro en 1980 y 1992.

Tres compañías nacionales, Teatro Velador, Teatro Defondo y La Cantera Producciones, se unirán para llevar a las tablas el complejo, original y mágico mundo de este autor en el montaje El rayo colgado y peste de loco amor. La pieza realiza una sátira de la España profunda y que representa el enfrentamiento entre la lógica racional y la espiritualidad.

Y otra sátira muy distinta es la que realiza De Hiroshima y Nagasaki. Chema Cardeña y Jerónimo Cornellés escriben a cuatro manos una ácida comedia que recrea el mundo de la política. Esta pieza coproducida por Arden y S.P. Producciones inauguró la actividad de Sala Russafa hace tres años. Ahora regresa para ir caldeando el ambiente de las elecciones europeas. El propio Jerónimo Cornellés, Rafa Alarcón y Jessica Belda subirán al escenario dirigidos por Cardeña para representar qué ocurriría si los políticos dijeran realmente lo que piensan.