Manual de nutrición para ingresados en La Fe

El servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia ha editado su primer Manual de Nutrición Artificial del Hospital, en el que se recogen las principales pautas de alimentación para pacientes ingresados, según cada caso, con el fin de prevenir problemas derivados de una inadecuada nutrición.

Los integrantes de la Comisión de Nutrición Artificial, Dietética y Dietoterapia del Departamento han elaborado una guía detallada de los aspectos de la nutrición relacionados con la enfermedad, tanto en edad adulta como pediátrica, según ha informado la Generalitat en un comunicado.

El jefe de servicio de Endocrinología y Nutrición del Área Clínica Médica del Hospital La Fe, el doctor Juan Francisco Merino, ha explicado que, aproximadamente, el 40 por ciento de los pacientes ingresados en un hospital puede presentar desnutrición por unas pautas no adaptadas a su caso, algo que va a condicionar el pronóstico del paciente.

“Se ha demostrado que el adecuado diagnóstico del estado nutricional de los pacientes hospitalizados y su procedente tratamiento ha demostrado disminuir morbimortalidad y acortar estancias hospitalarias”, ha indicado.

Asimismo, ha añadido que “las características de nuestro Hospital y el tipo de patología atendida hacen de la nutrición hospitalaria una disciplina de gran importancia”, ha señalado el doctor Juan Francisco Merino.

La nutrición es una de las variables que más incide en la evolución de la enfermedad y diversos estudios destacan la importancia de su adecuada valoración y tratamiento en el pronóstico y morbimortalidad de diversos procesos patológicos.

Por esto, el manual indica que cuando un paciente ingresa en un hospital se le deberá realizar de forma rutinaria un “cribado” nutricional en las primeras 24-48 horas y se deben potenciar prácticas clínicas que faciliten el adecuado abordaje nutricional.

Con este cribado, los especialistas pueden identificar rápidamente a los sujetos con riesgo nutricional y determinar si es aconsejable incluso una valoración más detallada. Se realiza a través de una serie de cuestionarios estructurados, cuya realización requiere poco tiempo y que puede realizar personal no especializado en nutrición.

Sus resultados determinarán los casos necesarios de nutrición artificial, que se debe limitar a aquellos pacientes que no puedan mantener una nutrición oral que cubra sus necesidades. Con frecuencia será suficiente con unos suplementos nutricionales, en otras casos se necesitará una nutrición completa por sonda y en los menos se recurrirá a nutrición parenteral.

Las características del hospital hacen que sean muchos los pacientes sometidos a tratamientos y/o intervenciones quirúrgicas que limitan la alimentación oral, debiendo recurrir a complementar o suplir con nutrición artificial.

El número depende de las Unidades, siendo prácticamente en la totalidad de los ingresados en las Unidades de Intensivos y reanimación, en el 80 por ciento de los ingresados en unidades quirúrgicas y de trasplante, entorno al 40 por ciento en unidades clínicas como neurología y menor en unidades como cardiología.

Sin embargo, hay unidades de especial riesgo como puede ser la Unidad de Larga Estancia, donde el tiempo de ingreso y el tipo de patología hace que prácticamente el 60 por ciento de los ingresados estén desnutridos y el 30 por ciento en riesgo de desnutrición.

Durante la presentación, el doctor Melchor Hoyos, gerente del Departamento de Salud Valencia La Fe, ha destacado “la labor de la Comisión, integrada por especialistas médicos, farmacéuticos, de nutrición y de enfermería, señala la importancia de estudiar a cada paciente y entender que su nutrición favorece su mejor recuperación, por lo que seguir las pautas de este manual contribuye a mejorar el estado de salud y el pronóstico de nuestros pacientes ingresados”.

RECOMENDACIONES

Entre otras recomendaciones, la publicación señala la importancia de registrar al ingreso la edad, la estatura y el peso del paciente, su estado previo de salud y la gravedad de la patología, así como la de realizar un seguimiento a lo largo de su estancia.

Del mismo modo, deben controlarse los periodos de ayuno o semi-ayuno ante realización de pruebas diagnósticas o intervenciones, la administración de sueros salinos o glucosados como único aporte nutricional o la falta de supervisión de las comidas.

El manual dedica módulos completos a la nutrición enteral, es decir, la alimentación artificial a través de sonda, y a la nutrición parenteral, la alimentación artificial a través de vía intravenosa, destacando la importancia de las vías de administración, los preparados y, sobre todo, anticipándose a las complicaciones.

Asimismo, los especialistas han detallado las pautas recomendadas en procesos de nutrición artificial en casos especiales, como pacientes quirúrgicos, politraumatizados, sepsis, enfermedades respiratorias, insuficiencia renal, pancreatitis aguda, hepatopatías, síndrome de intestino corto, enfermedad inflamatoria intestinal, cáncer, quemados, trasplantados de células hematopoyéticas, fibrosis quística, diabetes, casos de geriatría y cuidados paliativos.

Un bloque aparte merece la Nutrición en Pediatría, diferenciando tanto la nutrición enteral como la nutrición parenteral y separando, por sus especiales características, los recién nacidos de los preescolares y escolares.