Rogando por una atención sanitaria

385 kilos de problemas con 34 años

Teófilo Rodríguez es un vecino de Turís ( Valencia), de 34 años, que acudió al hospital con una afección respiratoria. Su problema es que pesa 385kg y dada su obesidad mórbida necesita ayuda porque padece múltiples problemas. Problemas derivados de su excepcional peso.

La familia de Teófilo lo llevó al Hospital de Manises de la Generalitat Valenciana por tercera vez este mes. El problema es que lo tuvieron en una sala de observación uniendo dos camas. El primer problema vino cuando el hospital reconoció no tener medios materiales para atenderle. Cuando su afección respiratoria mejoró le dieron el alta.

Un calvario familiar

Aquí comienza el calvario familiar. Piden ayuda a las autoridades sanitarias para que se reconozca su enfermedad y se le ayude a adelgazar, porque su salud se resiente. Un calvario por los medios de comunicación pidiendo ayuda. El Hospital de Manises de gestión privada ya le había comunicado el alta. La Generalitat Valenciana, una vez más dio la callada por respuesta. Se llamó a los bomberos y se les requirió con un camión para su traslado a Turís.

Falta de humanidad

Se lo llevaron al pueblo en ese camión de bomberos, en contra del criterio del paciente y la familia, desoyendo su clemencia y peticiones. Llegó a Turís y entonces se necesitaba cerca de 10 personas para moverlo, requiriéndose a la Guardia Civil. El problema llegó porque para sacarlo se había tirado hasta una pared. Con la excitación del momento y al sentirse como un muñeco de feria, Teo tuvo una crisis y se le volvió a llevar al Hospital, de nuevo.

Paseado como un muñeco una y otra vez

Allí pasó la noche, nuevo calvario y otra vez la familia pidió ayuda, pero de nuevo a la mañana siguiente, un camión de mudanzas volvía a trasladarle. Teo, despojado de su humanidad, y con la luz de los focos, volvió a padecer una crisis, y de nuevo al hospital.

Al final, volvió a Manises, que reconoció no tener ninguna unidad de trastornos alimentarios, y al final después de una semana de padecimiento, y ser tratado como un muñeco de feria, hay luz al final del túnel.

La luz al final del túnel: la solución

El propio Hospital de Manises,  está presionado por su inhumanidad y por una sociedad que no puede entender estos casos. Una Generalitat desaparecida a pesar de ser un hospital público, pero al final hay solución. Las súplicas han sido atendidas y Teófilo recibirá tratamiento en el hospital. Podrá adelgazar y así valerse por sí mismo. Todo ello, después de anunciar una demanda la familia y hasta el defensor del paciente.