Un artista noruego se come su cadera con patatas

Seguro que en muchas ocasiones, cualquier persona de este mundo ha llegado al punto de tener tanta hambre que se hubiera comido cualquier cosa. Al menos de forma metafórica, nunca literal. No he conocido a nadie que se haya comido un caballo entero.

Alexander Selvik Wengshoel es un artista noruego de 25 años. Este joven, estaba decidido a entrar en la academia de Arte de Tromso. Pero decidió, que lo de hacerse ‘chuletas’ y copiar, ya estaba pasado de moda. Por este motivo, presentó su propia cadera como proyecto final para acceder a tan prestigiosa escuela.

Selvik nació con una deformidad y hace cuatro años le amputaron una parte de la cadera para colocarle una prótesis. Ni corto ni perezoso, se la presento a los jueces encargados de aprobar el acceso a Tromso. Una vez terminado el proyecto se llevo su parte de cadera a casa.

¿Qué hago con esto?, pensaría el joven extrovertido. ¿La tiro a la basura?, ¿me la guardo de recuerdo?… No, me la como. Así es, un poco de aceite, de sal, la pasó por el fuego y al plato. La acompañó con unas patatas, típico, y a la boca.

El bueno de Alexander fue claro en su explicación. ¿Por qué se comió su propia cadera? Y… ¿Por qué no?. “No todos los días voy a tener un trozo de carne humana, que sea mía y que pueda comer. Así que pensé: ‘Eso es muy bonito'”, ha asegurado el artista según el diario ‘The Independent‘.

Foto: The Independent’