Un duro camino de 120 años

Juana Chox Yac es una anciana de 120 años que se ha convertido en la mujer más longeva del mundo. Supera en cuatro años a Misao Okawa, una japonesa de 116 años que tenía el Récord Guinnes. El periódico local de Santa Lucía Utatlán publicó su historia. Una vida llena de obstáculos que no han impedido que esta indígena supere el centenar de años.

Juana es natural de Sololá, al igual que muchas de las indígenas de su país, vive marginada y discriminada. Trabajó en la corte de café y en el pastoreo de ovejas y chivos. El trabajo no le permitió aprender a leer ni a escribir. Ella, recuerda en una entrevista al Diario Siglo XXI que en su niñez vivió “entre penurias y sobreviviendo gracias al trabajo diario”.

Su vida no solo ha sido difícil a nivel laboral. Juana se casó a los 15 años con su primer marido y tuvo dos hijos con él. Todos terminaron muertos años después. Volvió a casarse con 29 años de su segundo marido, también fallecido en 1964. De este matrimonio tuvo siete hijos, en total, la anciana tiene 75 descendientes entre hijos, nietos, bisnietos y tataranietos.