Ayuntamiento de Valencia: imposiciones a los vecinos según AVANT

AVANT saca a la luz un nuevo Centro de Migrantes ideado en dos semanas

El Ayuntamiento de Valencia, según nos relata el partido AVANT tiene previsto la apertura de un centro de inmigrantes. Esta instalación estará en el barrio de Maritimo-Ayora en la antigua guardería del colegio Jaume I.

Según nos relata AVANT en su nota de prensa, esta instalación según los expedientes municipales será para más de 40 personas. A los vecinos se les indica que 20 serán los migrantes y a la oposición se le da otra cifra. El problema según relata AVANT es que se ha hecho de espaldas a los vecinos en una ubicación nefasta.

Nefasta ubicación del centro

Estará en un edificio lleno de grietas estructurales, dentro de un patio de viviendas. Con 4 accesos de 2,50 metros de altura y 3 de ancho. Imposible entrar un camión de bomberos, ni siquiera un camión o furgoneta grande. Un edificio rodeado de viviendas con personas mayores y colectivos de etnia gitana. Según los vecinos, “este es un ejemplo de integración, pero con la llegada de migrantes se puede ir al traste”. Temen los roces entre etnias africanas o incluso con el colectivo gitano que está perfectamente integrado en el barrio.

AVANT publica un amplio reportaje con las licitaciones efectuadas ya de servicios. Todo ello a pesar de en una reunión con los vecinos haberse comprometido la concejala de Podemos a paralizar las obras. lejos de ello, comenzarán en breve.

Privatización de la gestión del centro

Otras de las dudas que asisten a AVANT, en palabras de su secretario general Vicente Bellvís es. “Se privatiza la gestión del centro, así como la futura formación y ayuda profesional. Todo ello, nos lleva a pensar que están utilizando esto para la foto. Se privatiza la gestión, que se deja en el aire a partir de Enero”.

Vecinos muy molestos

Todo ello ha encendido a los vecinos de la zona que se sienten ninguneados por el Ayuntamiento. Más si cabe porque la concejala les sugirió “actitudes xenófobas y racistas”.

El Ayuntamiento miente, insulta y desoye a los vecinos