El Consell pone en marcha las ayudas para jóvenes agricultores

LA UNIÓ de Llauradors demuestra que el agricultor valenciano es sobre el que menos repercute la subida de precio de algunas hortalizas y frutas a los consumidores

El Consell pone en marcha las ayudas para jóvenes agricultores que se establezcan de manera profesional. La conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural ha publicado en el Diario Oficial de la Comunitat Valenciana (DOCV) la orden de bases reguladora de las subvenciones para la instalación de jóvenes agricultores, en el marco del Programa de Desarrollo Rural (PDR) de la Comunitat Valenciana 2014-2020.

Los agricultores solicitantes deberán tener entre 18 y 40 años de edad, tener la formación adecuada y presentar un plan empresarial, que recoge el desarrollo de las actividades agrícolas o ganaderas que tiene previsto realizar. Asimismo, el joven agricultor se compromete a ejercer la actividad agraria durante un tiempo determinado y podrá haberla iniciado con 24 meses de antelación a la presentación de la solicitud.

La Conselleria del área informa de que se trata de unas ayudas destinadas a facilitar a los jóvenes agricultores su instalación como profesionales en explotaciones agrarias viables, sostenibles y competitivas, así como el rejuvenecimiento y la mejora del nivel de formación de sus titulares. Una vez publicadas las bases, en cuanto se abran los presupuestos de 2016, la Conselleria efectuará la convocatoria pertinente, dotada con siete millones de euros para 2016. En el conjunto del PDR, suponen 40 millones hasta 2020.

Actualmente, el campo valenciano adolece de una falta de relevo generacional y un plan específico que garantice la sostenibilidad y continuidad del sector, como motor económico,  de creación de empleo, y como medio para mantener y proteger el medio natural de extensas zonas de la Comunitat Valenciana, tradicionalmente dedicas a la agricultura y que, desde hace algunos años, se encuentran abandonadas e improductivas.

En la ciudad de Valencia y su área metropolitana, dos ejemplos evidencian la necesidad de estas medidas. L’Albufera y L’Horta que rodean a esta área de la Comunitat Valenciana, donde reside el 35% de la población total de la autonomía, necesitan proyectos que las vuelvan a poner en valor y se potencie su uso como terreno agrícola, no sólo por el motivo económico, sino por la necesidad de mantener la salubridad, y evitar plagas, en estas zonas cercanas a grandes núcleos de población.