El PP y los vecinos suspenden la gestión en limpieza del Ayuntamiento de Valencia

El PP de Valencia critica la falta de limpieza de varios barrios de la ciudadEl PP asegura que las quejas por la suciedad de la calles no han parado de crecer

La concejala del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Valencia, Maria Àngels Ramón-Llin, ha criticado que “por mucho que la concejala de Medio Ambiente, Pilar Soriano, repita que la limpieza de la ciudad ha mejorado, Valencia está cada vez más sucia, y es un hecho objetivo que desde que el tripartito ocupa la Alcaldía las reclamaciones vecinales por la suciedad de los barrios no han dejado de crecer.”

 La concejala popular ha recordado que en los informes aprobados de manera reiterada en las comisiones informativas sobre Reclamaciones, “queda constatado que la primera causa de los quejas y malestar de los valencianos, por la afección que tiene en su día a día, está relacionada con la suciedad en que se encuentran las calles, plazas y jardines de la ciudad”.

“El tripartito, pese a tener 40 millones de euros más en el Presupuesto de 2016, y haber incrementado la partida presupuestaria para limpieza viaria en más de 2 millones de euros, tiene la ciudad muy sucia,” ha afirmado Ramón-Llin.  Y esto es debido, según ha explicado, a que “no hay una dirección política que priorice las actuaciones en una de las áreas de gestión más importantes del Ayuntamiento, y a que están desoyendo o tratando de minimizar las quejas vecinales.”

En relación a la auditoria anunciada por el tripartito sobre la limpieza de la ciudad, Ramón-Llin ha señalado que el Grupo Popular solicitará el resultado de este estudio, aunque ha avanzado que “el incremento de la suciedad de las calles es una evidencia que difícilmente puede ser negada por nadie”.  limpieza, limpieza

Las críticas a la limpieza de la ciudad no es la única que pone en duda la gestión del tripartito, según los populares, desde que tomaron la vara de mando del Gobierno local. Los horarios comerciales y el aparcamiento en la zona del mercado central están marcando una polémica agenda en el ejecutivo que preside Joan Ribó.