Los comerciantes del Mercat Central recogen firmas contra la política de movilidad de Ribó

Los comerciantes del Mercat Central recogen firmas contra la política de movilidad de Ribó

La política de movilidad de Ribó, y de su concejal de movilidad Giuseppe Grezzi, está siendo objeto de diferentes quejas por parte de los vecinos de la ciudad de Valencia, en el último caso provenientes del Mercat Central, donde vendedores, usuarios y comerciantes de la zona han recogido más de 2000 firmas contra las política de peatonalización, eliminación de plazas de aparcamiento o desvío del tránsito que está llevando a cabo el gobierno municipal.

Mediante una carta dirigida al alcalde de la ciudad, el Presidente de la Asociación de Vendedores del Mercado Central de Valencia, Francisco Dasí González, reclama a Ribó un cambio en sus políticas de movilidad, especialmente en el centro de la capital, ya que, en opinión de la Asociación, cada vez es más difícil acceder al Centro Histórico de Valencia y al Mercado Central. Como ejemplos, la Asociación afea al gobierno local las congestiones de tránsito que se están generando en San Vicente y María Cristina, la eliminación de plazas de aparcamiento en superficie o la eliminación de paradas de autobús. En la misiva, los comerciantes muestran su preocupación por la posible supresión de más líneas, algo que dejaría a la zona sólo con dos autobuses, el número 7 y el 27.

Una de las medidas más polémicas en el año de gestión del tripartito en la ciudad fue la semipeatonalización del entorno de la Lonja, algo que los comerciantes consideran excesivo con respecto a la protección que reciben otros grandes edificios emblemáticos de distintas ciudades europeas. No obstante, una de las cuestiones que más preocupa es el aparcamiento privado, y, a pesar de que los comerciantes valoran el compromiso del Ayuntamiento para abrir el parking subterráneo de Ciudad de Brujas, piden medidas urgentes para que, hasta la apertura del citado emplazamiento, el Mercado Central no siga cayendo en ventas y visitas hasta entonces. Francisco Dasí pone en valor el Mercado como una “institución y motor comercial del centro histórico”, y defiende apostar un modelo de comercio valenciano, propio, de proximidad y de calidad.

Finalmente, los vendedores del Mercado Central piden a Joan Ribó que vuelva a visitar, tal y como hacía cuando era miembro de la oposición, las instalaciones comerciales, para que de este modo pueda conocer de más cerca sus problemas y necesidades y se le puedan plantear cuestiones como la recuperación de plazas de aparcamiento y de carga y descarga, la no prohibición de acceso con vehículo privado o el replanteamiento de la política de movilidad en la zona.