Movilidad y asociaciones de vecinos

La Generalitat proyecta una nueva ruta ciclopeatonal que conecte l'Horta Sud y la ciudad de Valencia desde la CV-400

En primer lugar queremos dejar clara la premisa con la que venimos a trabajar a esta Mesa de la Movilidad: es estéril enfrentar a ciclistas y peatones porque aquí todos somos peatones. No es un problema de medios de transporte, sino de educación vial y de respeto. Debemos avanzar hacia la convivencia y conseguir que Valencia sea una ciudad inclusiva.

Es una obviedad decir que, a escala local, la configuración de las áreas metropolitanas está conformando un modelo intensivo en el uso del vehículo privado. Los movimientos poblacionales hacia las áreas circundantes a la urbe o a las ciudadesdormitorio donde los individuos fijan su residencia, han dado lugar a un cambio demográfico que conlleva desplazamientos diarios desde la periferia hacia el centro en horas punta.

Todos los expertos coinciden en tres premisas básicas: el volumen del tráfico en los núcleos urbanos no puede seguir aumentando, los modos de movilidad sostenible, las bicicletas y el transporte público, deben fomentarse, y es necesario que las ciudades vuelvan a ofrecer un mayor protagonismo a los peatones.

Los límites de velocidad deben cumplirse, se trata de un objetivo complejo en el que todos debemos poner de nuestra parte, e incluso en ocasiones será necesario realizar campañas informativas con la colaboración de la Policía Local.

En el interior de los barrios la DGT aconseja incluso disminuir la velocidad hasta los 10 y los 30 kilómetros por hora. La solución pasa por crear áreas de pacificación en las que los peatones tengan prioridad sobre los vehículos que no deberán usar el interior de los barrios como zonas de tránsito permanente.

Hay que buscar el consenso y fomentar el uso de la bicicleta, del transporte público y de cualquier alternativa que consiga disminuir los índices de contaminación atmosférica, un fenómeno bastante desconocido por la opinión pública que provoca un importante número de muertes anuales enfermedades que deriva. Esto está claro, pero no a costa de denigrar al peatón, de tener que ir por encima de las aceras con la misma tensión y vigilancia que si paseáramos por la calzada.

No queremos “aceras bici” y exigimos al ayuntamiento que elimine los lugares donde es obligatorio cruzar el carril bici para acceder a un portal, a un comercio, o a un contenedor.

También queremos denunciar la “hipocresía” de querer limitar el uso de los vehículos privados, pero quitando espacios al peatón (Beteró).

O, cuando en el debate sobre movilidad en el Club Diario Levante, nosotros mostramos nuestra clara oposición a la ampliación de la V30, junto con otros ayuntamientos limítrofes, por el aumento de vehículos que supondría y el ayuntamiento de nuestra ciudad no mostró en ningún momento su posición.

Hay que apostar por una movilidad más sostenible en base a la búsqueda de un aumento de la salud física y mental, un incremento de la seguridad vial y la consecución de un derecho básico, la accesibilidad universal.

No es dejando que la bicicleta “mande” sobre la ciudad como se ha de conseguir una ciudad sostenible, hay muchos puntos a tener en cuenta y que son responsabilidad municipal:

. mejora de la red de transporte público. El uso del transporte público se incrementa cuando realmente da un buen servicio al ciudadano, hay que escuchar al usuario antes de proponer modificaciones de líneas. Sin una red de autobuses fuerte y

. adecuación de aparcamientos disuasorios en todas las entradas a la ciudad, que sean accesibles a todos los bolsillos, con posibles bonificaciones para residentes en el área metropolitana.

. sancionar cuando proceda: emanación excesiva de humos, ruido motores, carreras ilegales, invasión zonas peatonales, circulación bicicletas sobre aceras, velocidad excesiva de cualquier tipo de vehículo…