La agricultura valenciana no acaba de repuntar durante la campaña de 2015

LA UNIÓ de Llauradors demuestra que el agricultor valenciano es sobre el que menos repercute la subida de precio de algunas hortalizas y frutas a los consumidores

El presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), Cristóbal Aguado, ha lamentado que 2015 no ha sido “un buen año” para la agricultura valenciana, aunque ha admitido que sí ha sido “mejor o no tan negativo” como los últimos ejercicios. Así lo ha señalado Aguado a los medios de comunicación durante el tradicional desayuno que ofrece cada año a los periodistas, con motivo de las fiestas navideñas, para dar a conocer el balance agrario y ganadero en la Comunitat Valenciana. Aguado ha señalado que en el conjunto de la campaña agrícola y ganadera en la Comunitat, once producciones, tomate, caqui, kiwi, granado, aguacate, olivar, almendra, algarroba, chufa agricultura ecológica, y avicultura de carne, han registrado tendencias “aceptables”, mientras que las reses bravas, la cebolla, las lechugas han tenido una campaña “regular”.

Por contra, los cítricos, uva de vino, frutales de hueso, patata, sandía, alcachofa, arroz, cereales, porcino, el huevo, apicultura, cunicultura, vacuno y ovino-caprino han registrado “malos” resultados. En concreto, ha detallado que la producción de cítricos se ha caracterizado por una relativa “inestabilidad” en los precios que solo han sido “aceptables” al final de la campaña, cuando se han registrado precios en torno a los 0,20-0,25 euros por kilo, según variedades. En mandarinas tardías, la variedad Ortanique no ha tenido buenos precios (0,16 euros el kilo), mientras que la Nadorcott ha sufrido un descenso en la cotización del 20%, respecto a años anteriores.

Además, ha lamentado que la campaña 2015-2016 de cítricos ha arrancado en la Comunitat Valenciana con un descenso en la producción del 22%, aunque los precios se han mantenido “aceptables” debido a la bajada de producción. Datos nada positivos para la agricultura valenciana.

Por su parte, la uva de vino ha vivido en la Comunitat una campaña “sumamente complicada” en algunas zonas vitícolas como consecuencias de los temporales de pedrisco que han ocasionado “mermas importantes” en la Denominación de origen Utiel-Requena. Asimismo, los frutales de hueso como el melocotón, albaricoque o la cereza tampoco han tenido una “buena” campaña ya que los precios “no han sido equilibrados y se ha mantenido una situación de grave crisis de rentabilidad derivada de la posición de dominio de la distribución europea y el agravante del veto ruso”.

Hotalizas, arroz

Respecto a las hortalizas, la patata ha registrado una “merma” de la producción de entre 30% y un 40%, aunque “los precios han sido superiores a los percibidos en 2014”, mientras la sandía y la alcachofa han tenido un balance general negativo por los bajos precios. Sin embargo, la cebolla ha tenido un inicio de campaña de primavera “muy optimista” por los “elevados” precios que los productores obtuvieron (0,30 euros por kilo). No obstante, ha precisado que rápidamente cayó a 0,18 euros el kilo lo que “ajustó muchísimo la rentabilidad del cultivo” y no fue hasta la campaña primavera-verano cuando “el precio se estabilizó y dejó margen a los productores”.

De igual modo, la lechuga y las coles han alcanzado en diciembre buenas calidades, por la llegada del frío, lo que ha mejorado la calidad de la cosecha y el mercado de la exportación. En cuanto al arroz, la presencia del hongo de la pyricularia ha provocado un descenso de la producción en la Comunitat Valenciana del 15%. Además, también ha aparecido en este cultivo un nuevo hongo que ha causado la muerte de la planta y ha derivado en unas pérdidas económicas que AVA-Asaja ha cifrado en unos 5,6 millones de euros.

Chufa y caqui

El caqui ha superado la barrera de las 200.000 toneladas y se prevé que en cinco ejercicios se doble la cosecha. Asimismo, el kiwi, el granado y el aguacate han mantenido buenas cotizaciones  y continúan “en expansión”. Por su parte, la superficie cultivada de chufa ha aumentado un 11%, pero con un rendimiento “irregular” y un 20% por debajo de una campaña normal. Además, los precios en origen han pasado de 0,54 a 0,60 euros por kilo, con una rentabilidad global del cultivo que se ha mantenido en términos “similares” o “ligeramente mejores” a 2014.

También, han bajado en oferta el Ovino-caprino por la disminución de su consumo, el vacuno por la entrada de ganado francés que ha llevado las cotizaciones a la baja y la apicultura como consecuencia de la sequía y la aparición de nuevas plagas. No obstante, Aguado ha puntualizado que el sector ganadero más perjudicado ha sido el de porcino como consecuencia del veto ruso. “este sector no levante cabeza y ha entrado en una crisis sin precedentes”, ha advertido, al tiempo que ha subrayado que muchas granjas están al borde de la quiebra y si esta situación no se arregla “el porcino podría experimentar en Valencia un desastre que nos hemos experimentado en la vida”.

De hecho, el veto ruso ha ocasionado que los envíos de frutas y hortalizas españolas hayan disminuido un 9% hacia países no comunitarios, lo que ha supuesto pérdidas económicas para la agricultura valenciana que la entidad agraria ha cifrado en 70 millones de euros, de los cuales 34 millones corresponden a cítricos, 15 millones a caqui, 13 millones a frutas y hortalizas y 8 millones a la ganadería.

Al respecto, Aguado ha criticado esta situación del veto ruso y ha indicado que la economía, el comercio y la ruptura de mercados no es la solución para el enfrentamiento de la Unión Europea contra Rusia. A su juicio, las medidas europeas que se han adoptado “no sirven para nada” ya que los que están sufriendo esas consecuencias son los productores agrarios. Por ello, ha exigido que esta situación “acabe” porque ha subrayado que es “inaceptable que nuestra economía sea el arma para presionar a Rusia”.

Balance exterior

El sector agroalimentario valenciano se sitúa hasta septiembre de 2015 como el segundo sector exportador tras el automóvil con un total de 3.857 millones de euros, lo que supone un incremento de las exportaciones del 18,6% respecto al año anterior. Por grupos, las frutas y hortalizas han alcanzado un volumen de 2.908 millones y los cítricos más de 1.209 millones.

En cuanto a las importaciones, éstas tuvieron un incremento del 17% y alcanzaron un total de 2.356 millones de euros. Así, el sector obtuvo un saldo favorable de 1.501 millones por el tirón de las exportaciones.