Vuelta a los entierros con coches de caballos

Vuelta a los entierros con coches de caballos para recuperar una actividad tradicional que se había perdido en Valencia en los años 50. Un emprendedor de la localidad valenciana de Catarroja ofrece un servicio fúnebre con cochero y lacayos ataviados con ropa del siglo XIX.

Paco Torromeu de Catarroja ha hecho posible esta iniciativa hace tan solo dos semanas, como un nuevo servicio en su empresa Carruajes Funerarios Valencia (Cafuval).

El servicio consiste en transportar al difunto en un carruaje propio de la época pero con la particularidad de que la caja es de cristal, “algo que no se puede hallar en otro sitio de Europa”, según ha explicado el propio Torromeu. El carro que mide casi 18 metros y puede ser tirado por dos o cuatro caballos, ataviados con plumeros y mantas de gala, y acompañados por un cochero y un lacayo vestidos con la indumentaria propia del siglo XIX.

La idea de recuperar la tradición surgió de una amistad que tiene Paco con Luis Francisco de Pedro y Sanchis, el propietario de una funeraria de Catarroja, que también posee caballos, por lo que decidieron llevar a término este servicio. “Antiguamente los carruajes eran de madera, con mucha talla, y yo quería algo moderno”, ha explicado Torromeu, quien por eso, habló con amigos que tienen carruajes de época fuertes y les pidió que le hicieran un diseño sin caja, para después construirla él en Valencia.

El interior del carro donde va el féretro está equipado con los accesorios necesarios homologados, mientras que el exterior es todo un cristal que se elaboró en Massanasa, así que el carro “está construido íntegramente en España”, puntualiza Torromeu.

El empresario asegura que el servicio no está cerrado tan solo en Catarroja y no tiene ningún problema en trasladarlo a otro lugar.

Respecto a los precios, se puede tener un entierro de época por 600 euros si es en coche tirado por dos caballos o 1.000 euros, si es con cuatro caballos.