Bankia enfría las prisas por cerrar el acuerdo con Lim

“No se está ni cerca ni lejos: se está negociando“. Ni sí, ni no, sino todo lo contrario. Las declaraciones de Juan Ignacio Goirigolzarri este jueves durante su visita a la Comunitat no pudieron ser más neutras. Imposible pillarle en un renuncio. El presidente de Bankia evitó charcos, detalles y matices. Eso sí, de la seriedad de sus palabras se desprende la sensación de que las negociaciones entre el banco y los emisarios de Peter Lim en Madrid van por buen camino, aunque su ritmo no es ni mucho menos tan acelerado como se traslada desde el lado opuesto de la mesa negociadora.

La realidad es que la lectura de las conversaciones viene realizándose a dos velocidades prácticamente desde el instante después de que el Patronato de la Fundación escogiese la oferta de Lim como la mejor por mayoría absoluta. Una decisión que Goirigolzarri se encargó de contextualizar en su visita a Valencia, recordando que “como es público y notorio”, el banco no eligió “ni la oferta de Lim ni ninguna”, porque Bankia no estaba “en la Fundación cuando se eligió”. El tan cacareado consenso saltó por los aires días antes de la votación, por lo que Bankia no tuvo ‘imput’ en la elección del magnate singapurense como mejor propuesta. De haberlo tenido, la negociación hace días que estaría sellada.

Así, para el banco las charlas deben asentarse en pasos firmes y seguros que le permitan recuperar el dinero prestado al club. Desde Madrid recalcan que tanto el director de Riesgos, Juan Carlos Estepa, como la financiera Lay Hoon -mano derecha de Peter Lim-, junto a sus respectivos equipos de trabajos, hablan el mismo idioma técnico en cada una de las reuniones que han mantenido hasta hoy. Se reconoce, y eso es buena señal, que el grupo de emisarios enviado por el singapurense genera confianza y seriedad para los responsables del banco.

Goirigolzarri escenificó en su comparecencia otro de los asuntos que tiene confusos a los seguidores de a pie, y que refleja la imposibilidad legal del banco a realizar manifestaciones en las que se refiera a cantidades o estados actuales de cualquier operación con uno de sus clientes. Una palabra o paso en falso, y el banco podría acabar ante el juez. La confidencialidad a la que Bankia se acoge viene reflejada en los contratos y, al menos, la ley da la razón al presidente del banco cuando responde con trazos gruesos a preguntas muy concretas respecto al proceso. Al menos, se comprometió a “compartirlo con todos con la máxima transparencia”. Habrá comunicado oficial cuando haya ‘fumata blanca’.

Pero la parsimonia en unas negociaciones al más alto nivel de semejante calibre empieza a desesperar a la masa social, ansiosa de llevarse una alegría, y también al personal del club, pendiente de su futuro laboral o bien de edificar el proyecto deportivo 2014-2015. Amadeo Salvo lleva la voz cantante entre aquellos que desean que finalice cuanto antes la negociación, se anuncie el acuerdo entre Bankia y Lim y se pueda, ahora sí, centrar energías en el proyecto deportivo del año que viene.

LAS PRISAS POR LA PLANIFICACIÓN DEPORTIVA

El presidente regresa esta madrugada junto a la expedición valencianista del tour express por Hong Kong, y lo hará tras varios días en los que su postura pública ha sido la de esperar un acuerdo de forma inminente. Aurelio Martínez marcó un plazo de diez días que expiró el pasado miércoles para que Lim y Bankia se entendiesen. El plazo expiró, y las partes siguen negociando. Cada día que pasa es un día menos para poder armar el proyecto de la temporada que viene, y por eso Salvo trata de permanecer informado en todo momento del estado de las conversaciones. Su velocidad, evidentemente, no tiene nada que ver con la de Goirigolzarri.

Las prisas de Lim concuerdan con las de Salvo. El magnate no está dispuesto a dejar pasar el tren de su vida, uno que lleva persiguiendo años para poder presumir de poderío futbolístico en los torneos de mayor prestigio. La Champions es su objetivo soñado, y ya ha dejado claro con hechos, subiendo su oferta inicial de 105 millones para el banco, que está dispuesto a hacer un esfuerzo considerable para materializarlo. El banco lo quiere todo, 220 millones, y Peter Lim pretende ajustar su propuesta al máximo. La forma de pago, cantidades, plazos, pólizas, vencimientos, amortizaciones y futura vinculación de Bankia con el club son todas variables que se están negociando desde hace dos semanas.

La celebración del Mundial de Brasil afecta a todos los clubes y también al mercado veraniego, que verá cotizar al alza y a la baja a muchos futbolistas en función de su papel en la cita mundialista. Por ello, la inquietud porque la negociación se dilate entre el banco y Lim es importante, aunque no asfixiante. Se considera que queda margen de maniobra para armar un equipo competitivo, siempre y cuando acabe firmándose el acuerdo con Bankia y Lim se haga con la propiedad del club. Una posible ruptura en las negociaciones no entra en los planes de ninguna de las partes. Pero es un hecho que al Valencia le gustaría que el proceso fuera en quinta velocidad, y el banco traslada que se transita en segunda. Se tardará más o menos tiempo, pero todos tienen claro que debe haber final feliz a la travesía.

Foto: EDEM