¡Vaya par de talentos!

Una interesante pareja de futbolistas se vislumbra en el horizonte valencianista. La progresión que ha han protagonizado en los últimos tiempos constituye una de las mejores noticias recibidas por el valencianismo en una época repleta de problemas y tensiones. Ambos son de la tierra, se han criado en Paterna y han crecido juntos. Paco Alcácer y Juan Bernat, amigos y residentes en Mestalla, son de esos futbolistas que sienten en lo más hondo los colores y que pertenecen al selecto grupo de los elegidos que ha visto cumplido el sueño de sus vidas. En el camino se han quedado muchos aspirantes.

La noche mágica ante el Basilea coronó a Paco Alcácer. Su triplete le sitúa a la altura de los mejores artilleros del club en los torneos continentales: Guillot, Waldo, Kempes, Sánchez, Villa o Soldado. Con siete goles hasta la fecha, Alcácer se halla en disposición de convertirse en el máximo goleador de la Europa League. Pero por encima de las estadísticas, empieza a llamar poderosamente la atención su habilidad para el desmarque y la facilidad con la que es capaz de rematar de primeras. Una virtud muy apreciada por los técnicos hoy en día debido a la velocidad del juego. Un control puede suponer una pérdida del balón.

Esa faceta la domina el de Torrent y exhibe un enorme olfato para colocarse en el lugar adecuado. Sin duda, el espaldarazo recibido debe servirle para confirmar las expectativas levantadas y no para acomodarle en un estrellato que puede ser tan efímero como frustrante. La grada se le ha rendido, pero esos flechazos exigen el máximo al ídolo.

Con Bernat se ha reescrito la segunda parte de la historia protagonizada no hace mucho por Jordi Alba. El relato parece calcado. Misma posición, características similares, hasta comparten representantes, las dos balas zurdas. Bernat se ha adaptado a la demarcación con algunas dificultades a la hora de defender, se trata, sin duda, de su asignatura pendiente, pero corregible desde la constancia en el trabajo y la aplicación sobre los terrenos de juego.

No debe ser un obstáculo para cuajar aunque se le nota más a gusto cuando exhibe su vocación ofensiva y se lanza al ataque. Bernat desborda con habilidad porque supera a Alba en el regate y dispone de más recursos técnicos. El Valencia disfruta de una versión mejorada porque en velocidad andan parejos. Con este par de talentos se demuestra la conveniencia de apostar con firmeza por la cantera y de trabajar con mimo la base.

 

Paco Lloret (@pacolloret_)

Deportes7