Ahora los que mandan son otros

Montesinos

De repente, en una semana, los que mandaban en la Generalitat, Valencia, Castellón, Alicante, Elche y docenas de pueblos de la Comunidad Valenciana son otros. Ya no estánRita, Fabra, Ciscar, Mercedes Alonso, Bataller, Bonix o Catalá. Ellos todavía no se han dado cuenta, pero ya no mandan.

Ahora los que mandan son otros. Ahora los Puig, Oltra, Montiel, Ribó, Amparo Marco, Nomdedeu, Echevarri, Carlos González o Colomer son los que cortan el bacalao. Y van a mandar mucho, porque me da la nariz que a estos no les gustan las discrepancias. Bastantes van a tener entre ellos.

Y han llegado con la suma de votos que acumula la izquierda política, aunque no tengo claro que sus votantes tengan muy claro que quieren una política con este perfil muy acentuado. Porque según cualquier análisis los votos que han dado estas victorias a Compromís, Ciudadanos e incluso a Podemos vienen de un desamor con el PPCV. Si son votos prestados por un tiempo o para siempre es algo que tendrá que comprobarse con el tiempo y la eficacia de los pactos.

De entrada el Consell lo va a conducir Ximo Puig que ha registrado los peores resultados electorales de la historia del PSPV/PSOE. Esto le coloca en una posición de debilidad tal que queda en manos de la televisiva Mónica Oltra y el ideologizado Antonio Montiel. Y lo mismo pasa en muchos ayuntamientos donde van a gobernar minorías mayoritarias, exceptuando quizá la ciudad de Valencia, donde Joan Ribó va a ser fuerza dominante sin hipotecas. En una ciudad tan peculiar urbanísticamente como Torrevieja el alcalde será de los Verdes apoyado por cinco partidos. ¡¡Ufff!

¿Y ahora van a optar por rodearse de fieles militantes o por personas eficaces? Hasta el Bloc ha movilizado a los suyos para que estén atentos no vaya a ser que Oltra llene el Gobierno con adictos de su colla. Y luego a esperar. Porque de aquí a noviembre el único trabajo son las elecciones generales. El programa común es acabar con Mariano Rajoyen cuatro meses. Lo de bajar al gobierno de la Comunidad y a la gestión doméstica de los ayuntamientos lo dejamos para noviembre, no vaya a ser que alguno de esos votantes prestados quiera volver a su casa. Un poquito de chapa y pintura y basta.

Pero son nuevos y tienen 100 días de indulgencia plenaria como mínimo. Además, los nuevos gobernantes son unos genios de la cosa mediática. Cada día un pepero al fiscal, que eso alimenta a las masas. No en vano en el informe del Real Instituto Elcano dice que la corrupción es la principal preocupación de los españoles. Más que el paro. Magnífico para la campaña electoral que ya ha arrancado con la constitución de los nuevos ayuntamientos.

Y mientras los nuevos se preparan para exhibir el cambio, psiquiatras, psicólogos y hasta mediums y adivinos van a dedicarse a atender a los del PPCV. No asumen que han perdido el poder. No tenían Plan B y todavía se levantan por la mañana dispuestos para ponerse el uniforme de servir a la patria.

El mejor ejemplo fue la patética despedida de Rita Barberá. Mejor hubiera hecho no presentándose. Hubiera recibido un homenaje del tamaño de Mestalla y hubiera pasado a la historia con la gloria de haber dejado una magnífica ciudad.. ¿Y Alberto Fabra?¿Cómo va a aguantar lo que le van a decir en el debate de investidura? Lo van a poner como un saco de boxeo.

No entienden el desamor y bunkerizan posiciones. En Castellón Javier Moliner ha decretado previo pago la caza contra toda disidencia, especialmente si viene de antiguos camaradas de Carlos Fabra. Y en el Grupo Parlamentario del PPCV no hay gente preparada para hacer oposición, solo para el poder. Nadie pensó que podían perder ese poder.

Ahora los que mandan son otros. Aunque también les pierde cierto afán de exhibición. El nuevo presidente de las Cortes, Francesc Colomer (PSOE), y el que presidió la mesa de edad, Fernando G. Delgado (PSOE), ofrecieron dos discursos llenos de poesía. Pero eso ya lo hacía Alejandro Font de Mora cuando mandaba. Incluso citaba a los mismos. Ahora mandan otros pero pronto parecerán los mismos.

Jesús Montesinos