Los 100 euros de Fabra

Con abrigo por la casa, sin agua caliente y con velas por la noche. Así de descriptiva era la diputada socialista Delia Valero cuando hace pocos meses hablaba en Corts Valencianes de como vivían miles de valencianos, que han
visto como en estos últimos años se iba disparado la factura de la luz, mientras que sus problemas económicos crecían, el paro se eternizaba y el subsidio y las pocas ayudas sociales que existían iban despareciendo poco a poco.

Con abrigo por la casa, sin agua caliente y con velas por la noche. Así han pasado el último invierno casi 400.000 personas, según esas estadísticas que nos dicen también, que en 654.000 hogares valencianos el gasto doméstico en energía superó el 10% de sus ingresos. ¿Es a esos a los que Fabra ha querido hacer un guiño anunciando un cheque de 100 euros para pagar la luz? Desde el Consell se afirma que en los próximos días, 10.000 familias con ingresos menores a 532 euros/mes y con menores a su cargo recibirán esos 100 euros.

Ellos niegan que este anuncio tenga algo que ver con la campaña electoral, pero es tan obvio, que esa negativa produciría risa si no fuera porque, por lo sangrante del tema, lo que da es vergüenza.

La pobreza energética no es una nimiedad, en pleno siglo XXI es un problema muy serio. Por tanto, un gobierno que se merezca tal nombre, no debería poder utilizarlo para un mero anuncio electoral. Anuncio que, además, no supera
siquiera la primera revisión: ¿Por qué solo 100 euros anuales?,¿Por qué sólo si hay menores?, ¿Por qué no se consideran otras situaciones de vulnerabilidad como la discapacidad o la tercera edad? Habría otra pregunta, la de ¿Por qué ahora? Pero esa se contesta sola, el 24 de mayo está ahí.

La pobreza energética es consecuencia de tres factores acumulados en el tiempo: En primer lugar, sin duda, el paro que ha empobrecido a tantas familias, en segundo lugar las subidas de las tarifas eléctricas que nos ha convertido en el tercer país mas caro de Europa, solo superado por Malta y Chipre y en tercer lugar el mal aislamiento térmico de los hogares, que afecta sobre todo a los hogares mas modestos y que implica una mayor necesidad de consumo energético.

Este tema se ha debatido varias veces en esta legislatura en les Corts Valencianes. Con diferentes propuestas y desde los distintos grupos de la oposición, pero siembre con un nexo común: el voto en contra del Partido Popular. Daba igual la propuesta concreta que se estuviera debatiendo: la tregua invernal, bonos ayuda, subvenciones para el aislamiento, promoción del autoconsumo para abaratar la tarifa… el PP de Fabra solo tenía una contestación para todo, “la culpa es de Zapatero” y tras pretender justificar dicha afirmación, el portavoz popular de turno ponía cara compungida, decía que se solidarizaba con los que lo estaban pasando mal, pero acababan votaban en contra de la propuesta.

Por eso no tiene excusa Fabra. No puede pretender que nadie crea que esos 100 euros que se ofrecen en abril, tienen otra intención que no sean las elecciones de mayo. Por eso también, la oposición ha reaccionado unánimemente: desvergüenza e hipocresía, han sido alguno de los términos utilizados. Se podrían añadir otros: crueldad, sadismo, desfachatez, perversión… Todo eso y algo más se puede decir de aquel que quiere sacar provecho del más desfavorecido, del más vulnerable.

Estos 100 euros de Fabra deberían ser, por si mismos, una razón suficiente para mandar al Partido Popular al “rincón de pensar” durante un tiempo y alejarles del gobierno. El 24 de mayo es el momento.