Portadas ‘tocapelotas’

Cristina Cloquell

Javier Fernández revalida su título de campeón del mundo de patinaje artístico en Boston y eclipsa al favorito, el japonés Yuzuru Hanyu. Así aparecía publicado el sábado en todas las portadas de los periódicos nacionales. La noticia, incluso, abrió la sección de deportes de informativos de algunas cadenas televisivas y las redes sociales también se hicieron eco, empleando todos los adjetivos del diccionario para hablar de la gran gesta del patinador.

Íbamos bien, pero su triunfo se vio eclipsado por el clásico del fútbol Barcelona-Real Madrid, que de clásico, disculpen los seguidores del gran deporte de masas, ya no tiene nada. La victoria de los merengues frente a los azulgranas acaparó toda la atención y sigue llenando portadas y minutos informativos. No es de extrañar en un país en el que a todo el mundo, seguidor del deporte rey o no, conoce a Cristiano Ronaldo, Andrés Iniesta, Leo Messi, Neymar, Luis Suárez…, conoce el calendario liguero y, si me permiten, hasta depende de él.

Por si les parece poco, ahora nos metemos en la vorágine de la Champions League, con la ‘gran’ eliminatoria entre el Barça y el Atlético de Madrid, que no deja hueco para nada más que para las tarjetas, las lesiones, los líos de vestuario y los peinados de última moda. Ya ocurrió, injustamente, con las medallas de la nadadora Mireia Belmonte, cuyo esplendor se vio eclipsado por el look amarillento de Sergio Ramos y su pasión repentina por el agua oxigenada.

Sí, Javier Fernández lo tenía complicado y superó la prueba en pista, pero sólo en la pista.  El patinador deslumbró y agrandó su leyenda consiguiendo su octava medalla internacional. No hay duda que es uno de los grandes deportistas españoles, a la altura de una larga lista de campeones que consiguen grandes hazañas en sus disciplinas. Pero ser los número uno en un deporte con escasa visibilidad en nuestro país no les eleva al trono. En el deporte, los monarcas son unos pocos y pertenecen a la dinastía del fútbol. El resto debe conformarse con el título de príncipe o rey en funciones. Tal vez, algún día, lleguen a reinar. Tal vez, también en el mundo deportivo,  algún día la república impere sobre la monarquía.