Valenciano y anti-PP, el objetivo de las primarias del PSPV

Ximo Puig y Toni Gaspar ya son oficialmente candidatos a encabezar la lista del PSPV en las elecciones autonómicas de mayo de 2015. El partido se lanza ahora, por tanto, a la caza del simpatizante para que en las primarias abiertas del 9 de marzo la participación sea, al menos, aceptable. Para conseguirlo, dos elementos clave: pedagogía y muchas facilidades.

Los socialistas valencianos ofrecen en su página web la información necesaria para que una persona que no sea militante o miembro de Juventudes Socialistas participe en la elección del candidato a la Generalitat. Todo bien mascadito, por pasos.

Lo primero que hay que hacer es inscribirse. Desde el pasado viernes y hasta el 1 de marzo. Por internet o en la agrupación más cercana. Los requisitos son tener más de 16 años, nacionalidad española y estar empadronado en algún municipio de la Comunitat Valenciana.

En el momento de la inscripción hay que dar los datos personales y de contacto, firmar un manifiesto de adhesión a los valores socialistas y de crítica a las dos décadas del Gobierno del PP, y pagar una cuota simbólica de dos euros. Si se hace por internet, el pago se realiza a través de la plataforma PayPal (que exige la apertura de una cuenta).

La coordinación de esta parte del proceso ya ha generado las primeras protestas entre los socialistas valencianos. Al parecer, la dirección del PSPV sólo ha repartido 20 hojas de inscripción por agrupación. Muy pocas, en opinión del equipo de Toni Gaspar, para controlar quién se apunta y dónde. Si se acaban esas fichas, el responsable de la agrupación debe ir hasta Blanquerías (sede del partido) para pedir otro fajo de 20.

Si el simpatizante logra sortear los obstáculos técnicos y la agrupación no se queda sin hojas de inscripción, recibirá en su domicilio una notificación indicándole la agrupación más cercana en la que ejercer su derecho a voto. “Si te da corte que te vean los vecinos, puedes pedir un cambio e ir a la que prefieras”, sugiere un dirigente socialista. Una muestra del temor del PSPV a ‘pinchar’ en el experimento.