Bienvenido Mister Lim

Los valencianistas estamos de enhorabuena; estamos de enhorabuena y también con nuestra euforia desbordada. No es para menos dado el esperanzador e ilusionante presente y futuro que se augura para nuestro Valencia CF.

No, no es eso de cada año de ilusionarnos, yo el primero, por ganar dos partidos seguidos; no, nada tiene que ver nuestra ilusión actual con esas sensaciones aunque nuestro “sentiment i orgull” sea el mismo.

Lo de ahora es muy distinto; ahora, después de casi seis meses de arduas negociaciones, precedidas de muchos años de sinsabores deportivos, incluso de riesgo de desaparición del club, años afortunadamente ya superados, nuestro Valencia camina nuevamente con paso firme. Y vuelve a caminar con paso firme, precisamente, porque al final del túnel estaba la luz; porque el empeño de Amadeo Salvo de involucrar a Peter Lim en el accionariado de la sociedad, convencido de que era lo mejor para el Valencia, finalmente, ha llegado a feliz término como lo demuestra la firma entre Bankia y Meriton.

Ahora el escenario es muy distinto, el proyecto Salvo-Lim nos ilusiona a todos; yo soy de los convencidos, y le reconozco públicamente a Salvo su enorme mérito, gracias al cual, el Valencia CF., desde hoy, experimenta un punto de inflexión que, sin duda alguna, marca “un antes y un después”.

Pero, este “un antes y un después”, este giro no va a generar que los valencianistas estemos más orgullosos de serlo de lo que lo hemos estado hasta ahora, no; eso es imposible puesto que el “nostre sentiment i el nostre orgull” lo tienes o no lo tienes; no crece o decrece fruto de una temporada de títulos, tampoco nos lo da la tabla de clasificación, ni mucho menos ganar dos o veintidós partidos seguidos. Nuestro sentimiento es algo innato en la mayoría de nosotros, aunque también pueda ser sobrevenido en otros casos. Pero se tiene o no se tiene.

Con este “un antes y un después” me estoy referido a las posibilidades deportivas con las que el Valencia CF abordará, a partir de este momento, las distintas competiciones en las que participe; también me estoy refiriendo a que marcará el saneamiento de su patrimonio, incluso de su tesorería, gracias a la presencia accionarial del “comprador”.

Bienvenido Mr. Lim; sí, bienvenido Mr. Lim porque, aunque su aplastante mayoría accionarial devaluará aún más la intrascendencia de mi modesta participación, así como la de tantos valencianistas que, en momentos delicados, acudimos a la ampliación de capital para ayudar al club y aunque nuestro “sentiment i orgull” estén fuertemente arraigados por la ejemplar historia de casi 100 años del Valencia CF y forman parte inseparable de nosotros mismos, ese “un antes y un después” de su llegada Sr. Lim, debe aportar a nuestro “sentiment” el plus de éxito y seguridad que la afición merece y que se augura de su ilusionante proyecto.

Sí, la importante aportación de Mr. Lim nos sitúa de nuevo en un escenario del que no gozábamos desde hace muchísimos años; un escenario de estabilidad económica y financiera y un escenario de ambición deportiva que no tiene límites: el Valencia CF volverá a formar parte de esa “casta” del futbol mundial que durante tantos años hemos añorado.

Estamos de enhorabuena toda la afición valencianistas porque, finalmente, la “operación” haya alcanzado el éxito. Mi satisfacción y reconocimiento, como “pata negra” valencianista que soy, no solamente por mi arraigado sentimiento, sino también por mi edad, y mi más efusiva y sincera felicitación a los Sres. Peter Lim y Amadeo Salvo, al Valencia CF y a la Fundación, a la entidad financiera y a las instituciones y sobre todo a la gran afición que ha sabido aguantar, esperar, confiar y sin duda alguna, ahora, disfrutar.

Rafael Maluenda Verdú

(Vicepresidente Primero de Les Corts Valencianes).