(0-2) El Sevilla de Emery se la pega en casa ante el Betis

Una de las grandes sorpresas de la jornada europea de este jueves llegó en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, donde el Sevilla de Unai Emery cayó estrepitosamente ante el Real Betis Balompié. Los sevillistas, que luchan en Liga por un puesto en competición europea el año que viene, se vieron claramente superados en el choque de ida de los octavos de final de la Europa League por los verdiblancos, que pelean desesperadamente por evitar el descenso a Segunda División.

El gol de Leo Baptistao a la media hora de juego dejó helado al coliseo hispalense, que vibró durante toda la noche con un derbi sevillano que se trasladó a Europa. Con llenazo en Nervión, el conjunto de Unai Emery no supo encontrar el camino del gol ante un imponente Adán, arquero bético que se mostró imbatible durante los noventa minutos.

Tras el descanso, el enorme desgaste físico de los de Calderón comenzó a pasar factura y Emery quemó sus naves con la entrada de futbolistas de ataque como Kevin Gameiro. El Sevilla asedió el área verdiblanca, pero el Betis supo como defenderse con suficiencia y montar rápidas contras que inquietaban a la parroquia local. Los sevillistas se topaban una y otra vez con el muro formado por N’Diaye y Juanfran en el doble pivote, dos jugadores que cuajaron una soberbia actuación en la contención.

En la recta final del choque, Salva Sevilla se sacó de la chistera un gran gesto técnico para despistar a sus marcadores y batir a Beto desde la frontal del área. Con el sector bético del estadio enloquecido -instantes antes parte de la grada del Pizjuán había irrumpido en gritos de “¡A Segunda!”-, el Sevilla buscó recortar diferencias a la desesperada, presa de los nervios sobre el césped y en la banda. Fernando Navarro, que disputó el choque pese al fallecimiento de su padre hace un par de días, tuvo un feo gesto con las asistencias de la Cruz Roja que saltaron al césped a asistir a un futbolista.

El 0-2 deja la eliminatoria encarrilada para los de Calderón y supone una inyección de moral importante de cara a la carrera desesperada por la salvación en Primera. Mientras, el batacazo hunde más al sevillismo en una depresión de la que sólo la esperanza de un futuro mejor la temporada que viene, con cambios en el banquillo y en la plantilla, parece poder sacarle.

Foto: AFP / Getty

Ficha técnica:

0 – Sevilla FC: Beto; Coke (Diogo Figueiras, m.46), Fazio, Fernando Navarro, Alberto Moreno; Iborra, Cristóforo (Gameiro, m.46); Reyes, Rakitic, Vitolo (Marko Marin, m.66); y Bacca.

2 – Real Betis: Adán; Caro, Perquis, Jordi Figueras, Dídac; Juanfran, Lolo Reyes (Amaya, m.80), N’Diaye, Cedrick (Vadillo, m.74); Baptistao, Rubén Castro (Salva Sevilla, m.67).

Goles: 0-1, m.15: Baptistao. 0-2, m.77: Salva Sevilla.

Árbitro: Cuneyt Cakir (Turquía). Amonestó al local Iborra (m.26) y a los visitantes Cedrick (m.12), Caro (m.27), Jordi Figueras (m.51), Adán (m.72) y Baptistao (m.95).

Incidencias: Partido de ida de los octavos de final de la Liga Europa disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante cerca de 45.000 espectadores, entre ellos unos 2.000 béticos. Césped en perfecto estado. A los dos minutos de la reanudación, el árbitro tuvo que interrumpir el encuentro durante unos segundos para que se retirara una bengala que había sido lanzada desde la grada al área donde defendía el Sevilla.