Enésima y definitiva intentona de consenso por el Valencia con la Generalitat como mediadora

El PSPV exige explicaciones a MoraguesJuan Carlos Moragues, delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana

En el juego del tira y afloja que se ha eternizado desde su arranque en diciembre, la presente semana arranca con unas posturas más relajadas después de jornadas de intensas negociaciones. El proceso de venta del Valencia CF, bloqueado la semana pasada, puede volver a reemprender la marcha. Y para ello, el papel que jugará la Generalitat será clave después de muchas semanas tratando de mantenerse al margen.

La cuota de representatividad, poder y capacidad de maniobra de cada una de las partes estará en juego en las negociaciones que tendrán lugar en los próximos días. En el Valencia y en la Fundación había este fin de semana un optimismo moderado respecto a la posibilidad de que la situación se pueda desbloquear. Bankia permanece a la expectativa tras haber rechazado a finales de la semana pasada el enésimo cambio en las condiciones del proceso de venta, tras haber dado un visto bueno inicial al documento discutido en la reunión del Patronato de la Fundación el 12 de febrero.

La Generalitat Valenciana pasará de convidado de piedra a actor principal. Las circunstancias y la incapacidad de alcanzar ningún acuerdo han obligado a las autoridades a tomar el centro de la escena. Juan Carlos Moragues, conseller de Hacienda, pagará una abultada factura telefónica este mes tras las numerosas llamadas realizadas por él y sus colaboradores en los últimos quince días buscando acercar las diferentes posturas para que las negociaciones no se desintegrasen por completo. Entre bambalinas, el Consell maniobró para renovar de forma silenciosa pero imparable los diferentes cargos de patronos institucionales dentro del Patronato de la Fundación VCF. Los preparativos para la guerra son, muchas veces, más importantes incluso que la propia batalla.

En la mesa se sentarán Bankia, Generalitat, Valencia y la Fundación VCF. El reparto de votos para la elección de las ofertas vinculantes definitivas será el punto más caliente, aunque en el club aspiran a que finalmente se pueda ‘forzar’ la representatividad de la entidad mediante voz y voto en las discusiones. Bankia, por contra, desea mantener las condiciones inicialmente negociadas: que el banco posea un voto, y que el Valencia y la Fundación compartan el otro. Otro de los asuntos a tratar será la posibilidad de vetar alguna de las ofertas recibidas.

Salvo se mantiene firme en su postura: el presidente se resiste a ceder documentación oficial del club sin conocer los nombres de aquellos que estén detrás de las ofertas que lleguen para la compra del club. El Valencia no dará luz verde a la consultora PricewaterhouseCoopers para facilitar los papeles mientras esto no ocurra. También que un notario verifique y de validez a las propuestas que lleguen, con un aval de diez millones de euros que respalde la solvencia de cada una de ellas. Condiciones que desde el primer día Bankia consideró irracionales debido a las cláusulas de confidencialidad por las que debe regirse un proceso de estas características. La entidad insiste en que ha llevado a cabo recientemente en el mercado ventas de un calibre similar y que el Valencia no debe ser el que imponga sus exigencias.

MARZO, MES CLAVE PARA TODAS LAS PARTES

Quizá sea el objeto de la venta –el club– el que menos prisa tenga en este proceso. Si embargo, el resto de actores –Generalitat y Bankia, especialmente- apuntan al mes de marzo como momento decisivo, clave y en el que hay que finiquitar el grueso de la operación. Los tiempos iniciales -24 de febrero y 3 de marzo- van a retrasarse un par de semanas, siempre y cuando en los próximos días se alcance un consenso definitivo.

No hay tiempo para más parones en el proceso. Un nuevo conflicto entre las partes, de enquistar la situación, precipitaría los acontecimientos. La figura de Salvo es la que más miradas suscita. Al banco le interesa solventar lo antes posible la venta para aligerar la pesada carga financiera que implica tener 310 millones de euros prestados a un club de fútbol. La Junta de Accionistas de Bankia tendrá lugar precisamente el próximo 21 de marzo en la capital del Turia. A la Generalitat, por su parte, le conviene el cambio de manos para poder apartar a un lado de una vez por todas el espinoso asunto del aval del IVF, en el punto de mira de Bruselas desde hace unos meses.

Foto: Paco Polit / VLC NEWS