La privada en el punto de mira

Qué manía tiene este gobierno valenciano con prohibir, prohibir y prohibir. Parece que los valencianos vivamos en un día de la marmota constante, o prohíben unos o prohíben otros.

La cuestión es enfrentar, cuanto más mejor, a la sociedad, para ver si así no nos centramos en exigir buen gobierno, transparencia, ética y economía sostenible, y pueden (los partidos) establecer bloques diferenciados de ciudadanos que voten ‘en contra de’.

La última ocurrencia del Consell (Compromís-PSOE), ha sido la de impedir que los alumnos de las carreras del área de salud no puedan realizar sus prácticas en hospitales públicos. Deberían saber estos políticos nuestros que las prácticas no son sino un capítulo más de toda una ‘carrera’, un curso más por así decirlo. Prohibir el acceso de los alumnos de centros privados a las prácticas en centros médicos públicos viene a ser algo así como impedirles el acceso a cualquiera de los cursos del grado (segundo, tercero…).

¿A caso por haber elegido un sistema privado no debe poder hacerse uso de un bien público, pagado por todos, como es un hospital? ¿Es que a caso los estudiantes de la privada, o sus progenitores, no pagan los impuestos para poner en marcha esos centros de salud?

La escusa de que no hay recursos para todos no sirve, para muestra, un gasto de ayer mismo, los más de 300.000 euros que destinará la Generalitat Valenciana a sufragar la gira de Raimon.

Se ha de potenciar al máximo y cuidar toda la enseñanza pública, a todos los niveles, pues es la que garantiza igualdad entre los ciudadanos. Pero de ahí, a perseguir a quien, tras pagar sus impuestos con el Estado, decide usar otros sistemas, hay un paso enorme.