Un parabrisas mal instalado incrementa un 40% el riesgo de mortalidad

Un parabrisas mal instalado incrementa un 40% el riesgo de mortalidadUn parabrisas mal instalado incrementa un 40% el riesgo de mortalidad

“Cuando un parabrisas no permanece en el automóvil, en caso de accidente, los ocupantes tienen hasta un 40 por 100 más de riesgo de mortalidad” advirtió Johan Mortier, Director Técnico de Belron®International, al señalar la importancia del parabrisas y su directa relación con la seguridad vial en su ponencia, durante la I Jornada de Tecnología y Seguridad Vial, celebrada en Madrid el pasado jueves 3 de marzo.

Esta primera jornada, promovida por Carglass España (Grupo Belron), ha contado con el apoyo y colaboración de la Dirección General de Tráfico (Mº del Interior), Dirección General de Transportes (Mº de Fomento) y la participación de AESLEME, AECA (ITV), Belron® Technical, CESVIMAP, CNAE, McKinsey  y Volvo.

En la sesión inaugural el profesor Montoro, presidente de Fesvial, estuvo acompañado por Alicia Rubio Fernandez, Subdirectora General de Inspección de Transporte Terrestre (Ministerio de Fomento) y por Jaime Moreno, Subdirector de Movilidad de la DGT, que insistieron en la preocupación por parte de la Administración del Estado en que normativas y regulaciones se adapten rápidamente a las nuevas equipaciones tecnológicas de los vehículos y que ayuden a conseguir el objetivo cero en 2020.

Johan Mortier señaló tres puntos fundamentales de la importantísima relación que hay entre  parabrisas y seguridad: Eficacia del airbag, resistencia estructural del vehículo y soporte de sensores y cámaras de los sistemas ADAS.

“Hay que tener muy presente que el parabrisas es una pieza fundamental en la resistencia estructural del vehículo, además de aportar, como mínimo, el 30% de la rigidez estructural de la carrocería y ser una pieza clave para el correcto funcionamiento del airbag. Ahora el parabrisas, se utiliza para instalar cámaras y sensores de ADAS”  aseguró el director técnico de Belron®International.

PARABRISAS Y AIRBAG

El primer estadio es su directa implicación en el correcto y eficiente comportamiento del airbag, especialmente del acompañante, en caso de accidente. El airbag, que se concibió y diseñó para salvar vidas y minimizar la gravedad de las lesiones, necesita de dos elementos más del vehículo para proteger a los ocupantes del mismo. Uno de ellos es el cinturón de seguridad. Sin el abrochado, el impacto del airbag, al desplegarse sobre el pasajero, puede ser más mortal y dañino que el propio accidente en sí. La otra pieza fundamental para el éxito de la misión por el que se concibió el airbag es la correcta instalación del parabrisas.

El parabrisas, lejos de ser solo un elemento estético del vehículo, es un escudo que evita la entrada de elementos externos en el habitáculo que podrían ocasionar serias lesiones. Pero también es el principal punto de apoyo sobre el que el airbag incidirá para salvar la vida del pasajero. Si el parabrisas no está en perfectas condiciones, o mal instalado, las probabilidades de que salga despedido de su ubicación son altas y, tras él, saldrá el airbag por ese espacio, dejando al pasajero sin la protección para la que fue ideado.

PARABRISAS Y RESISTENCIA ESTRUCTURAL

La segunda premisa que cumple el parabrisas es su aporte a la resistencia estructural del vehículo, que puede ser de hasta el 30 por 100. Esto significa que en caso de colisión frontal o vuelco el parabrisas evitará la deformación y hundimiento del techo sobre la parte delantera del habitáculo que es dónde la presión suele ser mayor.

Además de esta resistencia estructural el parabrisas, que en todo momento a pesar de los daños e impactos recibidos, no debe desprenderse del  vehículo, evitará que puedan entrar elementos externos en el habitáculo o, peor aún, que los ocupantes puedan salir despedidos por el hueco que dejaría.

PARABRISAS Y SISTEMAS ADAS

La misión más reciente del parabrisas, explicó el Director Técnico de Belron®International, es la de ser soporte de cámaras y sensores de diferentes dispositivos que se engloban dentro de los sistemas ADAS, por ejemplo cámaras que detectan las líneas que delimitan los carriles de la carretera alertando del cambio involuntario de carril o la proximidad de un obstáculo activando el frenado automático.

Normalmente estos sensores y cámaras suelen ir colocados en la parte más alta del parabrisas por varios motivos: Es un lugar seguro lejos de golpes e impactos, tiene mejor visibilidad desde esa posición y la acción de las escobillas los mantiene limpios.

Pero lo que es realmente importante es que estos sensores y cámaras se calibren, tal  como el fabricante los entregó en su momento al usuario, una vez que han sido desmontados por una operación de mantenimiento, cambio o sustitución de parabrisas.

Johan Mortier explicó que en Belron®International están continuamente “investigando y desarrollando nuevas herramientas, métodos de trabajo, materiales, etc que garanticen la seguridad del usuario del vehículo”.

“La sustitución de un parabrisas es el trabajo más importante que hacemos, porque de su correcta y perfecta realización dependerá que no ocurra nada de lo que hemos comentado por un desprendimiento en caso de colisión o vuelco” indicó el Director Técnico de Belron®International.

“En Belron®– continuó Johan Mortier- investigamos y desarrollamos nuestros propios métodos de trabajo y herramientas adecuadas que contemplan, por ejemplo, el uso de limpiadores, activadores y adhesivos sumamente precisos, con los que hay que ser muy riguroso respetando los tiempos de aplicación y secado, para garantizar que el vehículo recuperé el 100 por 100 de su rigidez estructural y que, pase lo que pase, el parabrisas permanezca en su sitio”.