El presidente y la pitonisa

Enrique Arias Vega, colaborador en Valencia News. Más fácil protestar que hacerEnrique Arias Vega, colaborador en Valencia News. Más fácil protestar que hacer

La historia es rocambolesca y hasta ridícula: José Francisco Laparra, ex presidente del club de fútbol Castellón, se dejó timar por una pitonisa que le sacó 165.000 euros por un conjuro de amor que, claro, no llegó a funcionar. El hombre quiso recuperar la pasta por la brava y ha sido condenado a unos meses y una multa por el juez.

Ya ven qué catadura la del presidente futbolero.

Lo malo es que semejante tipo de individuos abunda al frente de esas entidades deportivas. Desde el atlético Jesús Gil a hoy, toda una serie de personajes pintorescos —y hasta delictivos, en algunos casos— han proliferado en este deporte: Ruiz de Lopera, Ramón Calderón, José María del Nido, Sandro Rosell,… con más poder en su caso que muchos de los políticos acusados hoy día de corrupción.

Ignoro si existen más directivos tan mendrugos como el castellonense, que buscan filtros amorosos y otros tipos de majaderías esotéricas que les ayuden a triunfar. Lo que sí sé, seguro, es que algunos amañan partidos o consiguen contratas a golpe de talonario. Sin ir más lejos, ahí tenemos al constructor alicantino Enrique Ortiz, quien siendo presidente del Hércules compró los resultados que permitieron al equipo volver a primera división.

Ya ven cómo se las gastan —nunca mejor dicho— estos hombres del fútbol. Pero a la gente, al parecer, le traen sin cuidado todas sus trapisondas porque este deporte está por encima de todo: de la moral, de la crisis, de las componendas, de los delitos,…

Por eso, aunque el ex presidente que da pie a esta historia no pase de ser un simple tonto del haba, si se escarbara a fondo en este deporte no les cuento todo lo que acabaría por encontrarse…

Enrique Arias Vega