La #DobleMoral de los #PremiosGoya

La #DobleMoral de los #PremiosGoya ¿Fiesta del cine o mitin bolivariano?

Confieso que este año me disponía a ver la gala de los Goya con el halo de esperanza de que fuera eso, una gala de cine, y no una secuencia de gags y ataques más que previsibles contra el partido gobernante, siempre que éste sea el PP, claro está (con Zapatero como todos sabemos vivíamos en la España de las maravillas, no había EREs, desahucios, ni cinco millones de parados, ni guerras…). Me esperaba algún que otro hachazo contra el IVA o contra la ausencia de Wert (algo más o menos comprensible), iba por lo tanto preparado, pero una vez más los Goya me sorprendieron, me sorprendieron para mal. Por lo politizado y soporífero que lo hicieron. Politizado siempre desde el mismo lado. Una actitud que sólo consigue alejar el cine español de una parte de la sociedad que no comparte los discursos demagógicos, regados con Channel nº 5, joyas de Cartier y Armanis de 3.000 pavos, de algunos de los personajes que protagonizan los Goya. Flaco favor hacen, en mi opinión, al cine español, pues sólo redundan en los tópicos y pagan justos por pecadores, pues por las payadas de unos acaban por meter en el mismo saco, injustamente, a todo el cine español.

Empezó el presentador, Manel Fuentes, con sus puyazos contra el Gobierno. Por cierto, sin pizca de gracia a lo largo de toda la gala. Si no llega a ser por el momento de Muchachada Nui a mitad de la gala nos dormimos antes del final. Lo de Wert es un caso de Cuarto Milenio: nunca se habló tanto de una persona sin estar ahí. Quien estuviera viendo la gala pensaría que se había aparecido en espíritu vestido de lagarterana. Por cierto, aquí empieza la #doblemoral. A Wert no lo pueden ni ver la mayoría de los asistentes. El año pasado fue y cada vez que subía alguien le dedicaba un ‘piropo’. Si uno no es bien recibido en un sitio, pues opta por no ir. Pero a algunos actores tampoco les vale eso. Quieren que vaya para vapulearle en su cara. Si iba, estaba mal porque Wert es malo malísimo, más que una fusión de Freezer con la bruja de Blancanieves. Si no va, también les parece mal, es un maleducado. ¡Cómo no se le ocurre ir a que dejen que le insulten! Qué desfachatez. Le pagamos para insultarle, lamentaban algunos. Este es un debate interesante: ¿En el sueldo va que tengas que tragar con todo?

Llegó el turno del presidente de la Academia: la culpa es de todo el mundo menos de nosotros mismos. Con que hubiera dicho eso se hubiera ahorrado los 10 minutos de peñazo, porque no transmitió nada más. González Macho describió un mal panorama del cine español (por cierto, como le ha pasado a todos los sectores económicos). Y enumeró los culpables: el IVA, la falta de apoyo y subvenciones, leyes que no llegan a ver la luz, la piratería… Todo, menos el propio cine. Autocrítica cero. Ellos lo hacen de maravilla y si no vamos a ver cine español es porque no entendemos sus profundas historias o porque nos suben el IVA… No señores, se ha demostrado que cuando hay una buena película española puede reventar la taquilla perfectamente (véase Lo Imposible). El IVA pues sí, fastidia, como a todos (que no sois los únicos) pero si la entrada de cine vale un potosí no es cosa de hace un año. Y si el cine en España parece que sólo funcione a base de dinero público aunque luego se hagan productos que no recauden nada en taquilla, algo deberéis plantearos sobre ese modelo, ¿No?

El punto culminante fue la intervención estelar de Bardem. Ahí ya perdí toda esperanza. Un año más, demagogia antiPP. Empezó con la ‘marea blanca’ y terminó con el “ministro de anticultura”. Ya saben, la cultura sólo puede hacerse desde la izquierda. Los de derechas o son retrasados o si hay algún culto es porque vive confundido. Javier Bardem y su familia son el súmum de la hipocresía y la #doblemoral. Alguien que cada vez que coge un micrófono (En España, porque en EEUU se calla como una p…) nos da unas cuantas lecciones de moralidad a esta España desviada por los fachas del PP. Él, que ni tributa en España. Él, que tanto le gusta la sanidad pública pero alquila una planta entera en el hospital privado más caro de Hollywood para que nazca su hijo. Él, que nos habla de EREs cuando las empresas de su familia hacen EREs. Él, que nos compadece por vivir en esta España en crisis mientras que a la mínima que puede se escapa a su mansión de Beverly Hills. Javier, al menos podrías ser valiente y cuando estás en EEUU decir allí las mismas cosas que aquí. Pero cuando vas a la meca del cine te llevas a tu madre cubierta de oro y no abres el pico para criticar las injusticias americanas.

Abierta la veda, los demás sólo tenían que continuar. Dos actrices tirando por el tema del aborto (sin mencionarlo) que eso siempre da aplausos fáciles entre la progresía. Wert para arriba y para abajo. Y como no el toque republicano-guerracivilista que tanto mola a nuestro cine. Ese tema de nunca acabar (siempre desde el mismo lado, of course). Cuando anunciaron los candidatos a mejor documental y había uno sobre la República, no sé para que se molestaron en leer el ganador, estaba cantado. Y ojo, que no quito mérito a la calidad y el trabajo del documental. Pero una vez más los tópicos del cine español sobrevolaron la gala.

Al final de la gala el ganador David Trueba limó asperezas con una frase acertada “la gente del cine votamos a todos los partidos”. Tiene razón. Pero hijo, no sé que pasa que siempre salen a relucir y se apoderan de la gala los del mismo lado. Que sí, que entendemos que reivindiquéis, que el IVA del 21% os fastidia (como me fastidia a mí cuando compro algo). Pero oye, cansa que hasta 2004 (y ahí la economía iba bien) no parabais de reivindicar y echar por tierra al Gobierno, luego os volvisteis unas cándidas ovejitas progubernamentales hasta 2011 (y ahí ya había mucha pero que mucha crisis) y ahora os ha vuelto de repente la vena reivindicativa. No sé yo, pero eso huele. Huele y cansa, porque convertís la legítima reivindicación que puede hacer cualquier colectivo en algo sectario y dirigido por los mismos y siempre contra los mismos. Y así, por culpa de algunos cantamañanas, no vais a conseguir que la gente aprecie más el cine español. Sino generar hastío. En vosotros está seguir con el mitin bolivariano cada vez que hay una gala de cine o hablar de verdad, reivindicando sin sectarismos, de cine.

 Postdata: el Goya al patetismo fue para la premio Planeta reconvertida en friki de Tele 5 Lucía Etxebarría. La pobre se quejaba vía Twitter de que por culpa de los recortes ya no había barra libre de cerveza en los Goya. A Lucía no le importó tener que pagar y parece que se tomó unas cuantas, por lo que continuó deleitándonos con un tuit lleno de faltas de ortografía en la que recordaba que en las fiestas de ABC y La Razón sí hay comida y birra gratis. Un debate muy intelectual, oye.

Enrique Martínez 

@QuiqueVal

http://ladoblemoral.com/