Turquía: el nudo gordiano

William Vansteenberghe, Experto en Inmigración. Aquarius, el frio cortante de las olasWilliam Vansteenberghe, Experto en Inmigración, Aquarius, el frio cortante de las olas

Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que la orgullosa Turquía llamaba a las puertas de la Unión Europea.

Pero el miedo a los problemas del Próximo Oriente, y ser país bisagra entre Asia y Europa, suponía un freno imposible de superar en el siglo XX, donde todo parecía tan lejos.

A la luz del hoy y todos los rechazos que han tenido que soportar los turcos a sus demandas de mirar a Europa, vemos como el propio país descubrió que si jugaba bien sus cartas podía transformarse en una potencia zonal muy importante, y dio la espalda a Bizancio, y se concentró en recordar que había sido Imperio. Las similitudes tanto geográficas como históricas con nuestro país van más allá de dos casualidades, como veremos más adelante.

El azar trajo consigo una propuesta que salió victoriosa, primero de forma pírica, lo que condicionó mucho las decisiones de su paladín, el ya muy bien ubicado Erdogán.

Ya en su momento su propuesta de islamismo moderado, personalmente jamás me he creído que un partido de inspiración religiosa puede ser moderado, ya que la esencia misma de sus propuestas son ecuménicas por lo que van a crecer en dureza con el tiempo.

Pero el hecho de ganase de manera repetidas las elecciones, aunque fuese en minorías ponderadas, ya era un gran cambio en la Turquía de la postguerra y de los post golpes militares, ya que ningún partido conseguía atreverse a crecer ante la atenta mirada del ejército de ATATURK, dejado en herencia para vigilar toda posible deriva que llevase al país lejos de los preceptos laicos defendidos por el padre de la patria, además de un nacionalismo a ultranza que escondía el deseo de recuperar la belleza de la grandeza que perdió el país tras la debacle de la 1 guerra Mundial.

Tras permanecer en el poder ya decenios, la verdadera personalidad de Erdogan ha ido apareciendo y es ni más ni menos que el decidido deseo de sustituir a ATATURK en el santoral turco.

Con lentitud y no pocos problemas ya que en frente tenía a policía, jueces y ejército, intentó en muchas ocasiones, a través de Leyes primero, cambios Constitucionales, y sobre todo haciendo bascular las fuerzas de Oeste a Este, potenciando un gran clientelismo en Anatolia, y en la parte asiática de Turquía, a través de la religión, y de todos los trucos que tienen los malos políticos para mantenerse al poder, inversiones potentes en algunas zonas frente a otras que no le son tan fieles.

Europa mientras tanto había fracasado en su deseo de dotarse de una Constitución valiente, que incluía en las tres religiones que definen nuestro historia, a la musulmana, lo que ha dejado a todo una serie de países europeos con esta religión mayoritaria, como por ejemplo Albania y Bosnia, huérfanos de apoyo para la entrada en el Club. Esta Constitución, reconocía a Turquía como parte insoslayable de la Historia europea. Pero todos sabemos del estúpido rechazo mediante referendo de este documento que nos condenó a un sucedáneo de Lisboa que nadie conoce y a nadie satisface.

La cuestión de Chipre y la ocupación por parte del ejército Turco, envenenó aún más la situación con el rechazo de Turquía de abandonar la isla, petición realizada incluso por los propios isleños, supuestamente defendidos.

Un país peculiar, considerado por muchos como subdesarrollado, craso error, mediatizados por su emigración masiva al Norte de Europa, sobre todo Alemania y Bélgica, donde se han se comportado como un pool de presión de gran importancia, y muchos de sus ciudadanos están representando los intereses de la ciudadanía como concejales y alcaldes que ocupan puestos de importancia en los partidos de estos países.

Tras todo esto, nos encontramos con un país que se ha marchado del legado de ATATURK, lo que ha producido una fragmentación grave en el país, entre las dos facciones resultantes, la que defiende el laicismo, y la que defiende bajo el tapiz de la religión, a un Dictador que ha ido creciendo a través de varios golpes a la siempre débil Democracia Turca. Un país más al Este aún que cuando se temía incluirlo en Europa, y que ha encontrado en la guerra de Siria la posibilidad de recuperar lo que el nacionalismo extremista turco considera suyo, el viejo Imperio, cosa que era imposible de visualizar bajo ATATURK, que no dejaba de ser un perdedor, o un ganador relativo.

Erdogán se ha transformado en un monstruo, muchos le culpan de utilizar una de las peores armas en la gestión política: la de fomentar las crisis para poder nutrirse de ellas.

Algunos le acusan directamente de fomentar atentados en nombre del PKK, para poder atacar a la población Kurda sin respetar Convención de Ginebra alguna.

No deja de ser curioso que los atentados jamás le pillen desprevenido, reacciona con una celeridad abominable, arrancando de paso un trozo de poder a su oposición.

Masacra a su población cuando se rebela contra sus abusos, hace desaparecer los medios de comunicación que le son contrarios,

Finalmente hemos alcanzado el acto trágico final en el martirio turco, la semana pasada nos acostábamos con un golpe de Estado de los del siglo pasado. En los primeros momentos todo estaba decidido, el Parlamento estaba tomado, el Aeropuerto, el Palacio de Justicia, además de todos los lugares de decisión. ¿Quién realizaba esta operación además de lo Obvio del ejército?, aún hoy no lo sabemos. Sabemos que las listas de purgas futuras ya estaban elaboradas, que Erdogán siempre estuvo lejos salvo cuando se dirigía al pueblo para pedirle que saliese a la calle.

¿Pero quién salió a la calle?- observando con detenimiento el tipo de persona que arriesgó su vida para su salvador patrio, eran todos hombres, en las revueltas contra él, habían mujeres, eran todos 40 añeros y más viejos, las que giraban en torno de la demanda de mayor libertad, rebosaban de jóvenes, y las manifestaciones ya más tranquilas de los días de después desvelaron, nunca mejor dicho, la gran presencia de velos y de símbolos religiosos. De hecho las consignas gritadas por los primeros paladines de la libertad eran consignas relacionadas con el sumo creador de la religión musulmana, y no consignas de libertad, de apertura, de democracia.

Los manifestantes estaban expectantes en las Mezquitas, no salían de sus casas, lo que da una última pincelada a los que muchos han llamado ya un autogolpe.

No se pretende ser reductor y afirmar que el ejército se atacó a sí mismo en nombre de Erdogán. No es tan simple, se ajusta mejor a la sospecha de un tongo, el hecho de haber hecho crecer una célula rebelde en el ejército submarinizada por el servicio secreto de Erdogán, y promover un golpe que sería en definitiva, lo que demuestran las reacciones del poder, una justificación para la inmensa purga que necesita Erdogán el magnífico, para acabar de una vez por todas, con la testaruda resistencia a su dictadura y ganar las elecciones como quién gana a las carreras de caballos con un solo jamelgo.

Todo esto demuestra de nuevo que la política Exterior/Interior Europea es nula, e incapaz, ya que pacta con regímenes fascistas religiosos con tal de tener frontera hábil para frenar los movimientos de pueblos. Que carece de toda influencia en este país, y que si por el contrario hubiese aceptado a Turquía en la Unión, este país y sus gentes, se habría librado de toda esta sangre vertida, en nombre de Dios, pero a favor de Erdogán.

Turquía también está perdiendo, se está quedando sola, tan sola que ya solo manda un humano en su territorio, es decir, ha vuelto al pasado, a pesar de haber fracasado el golpe, que bien mirado, Erdogán ha perpetrado un golpe de Estado consecutivo al primero, y se ha erigido en el Sultán que siempre ha querido ser.

Con ello la laicidad y lo occidental está en peligro en este país y la responsabilidad última es nuestra, ya que nos olvidamos del orgullo turco y los tratamos como siempre tratamos a los diferentes, con ignorancia y dejadez.

Sabiéndose respaldado por el hecho de ser base de la OTAN, ha sacado las uñas sin miedo de ser represaliado, la única advertencia ha sido que no se entra en el club europeo con la pena de muerte vigente: para que matar a la luz del día, si se puede hacer de noche y con testigos.

Podemos terminar con un paralelismo con nuestro país, entrada natural a otro Continente, frontera obligatoria de paso, base de la OTAN, antiguo Imperio, donde en este caso, siquiera de ponía el sol, religioso hasta el hartazgo en su tiempo, nunca del todo revoluto, y sin embargo sin ningún peso en la Unión.

Lejos de mí, el deseo de un Erdogán cualquiera en España, pero si hay algo en común entre nuestros políticos y él: Ese sentido de la inmediatez, y de que se puede hacer con el pueblo lo que se quiere, cuando se quiere, y donde se quiere.

Vivimos tiempos ignorantes y por ello crueles, donde cabe perfecamente la sentencia:” dime lo que haces y te diré quién eres”

*Dedicado a todas las víctimas de las malos políticos

Artículo de colaboración de William Vansteenberghe