Expropiar para salvar Bombas Gens

El malogrado complejo de Bombas Gens, en el barrio de Marchalenes, es propiedad del banco malo. Según el Consistorio no se puede mover ficha hasta que el propietario no tenga rostro y nombre, pese a que ha recibido una solicitud de licencia ambiental al servicio de actividades y de que se solicitara, horas después del incendio que sufrió el edificio, que se depuraran responsabilidades y se tomaran medidas de protección para evitar mayores estragos.

Tras las tareas de cierre del inmueble por parte de la contrata municipal ante la falta de respuesta y pese al cual continúan existiendo ocupas y butrones, han sido diversas las voces que se han oído para salvar el único ejemplo de Ard Decó que existe en Valencia (sólo se refiere a la fachada, con una escasa protección patrimonial y gravemente afectada por las llamas).

Ahora EU pide “que se inicien las gestiones para la adquisición del de la fábrica Bombas Gens por parte de este Ayuntamiento, a través de la expropiación-sanción, así como que se rehabilite y redacte un Plan de Usos consensuado con los vecinos y vecinas”. Lo hace a través de una moción que presentará este viernes al pleno.

Desde su punto de vista, el equipo de Gobierno del PP ha desoído las peticiones de protección del edificio por parte de los grupos políticos y entidades vecinales, así como “a la Conselleria de Cultura que ya en 2003 propuso la declaración de la fábrica como Bien de Relevancia Local”.

Por su parte, la plataforma “Salvemos La Ceramo y Bombas Gens” sigue con su proyecto adelante, recopilando documentos y presentándolos por registro de entrada ante la Generalitat y el Ayuntamiento a fin de salvar la todavía en pie joya del patrimonio industrial, obra del arquitecto valenciano Cayetano Borso di Carminati.

En el acuerdo de la comisión de Cultura de enero del 2009 el equipo de Gobierno se comprometía a estudiar la protección del inmueble, su adquisición y la instalación de un centro sociocultural, recuerdan desde EU. Pero este proyecto quedó relegado ante la pretensión de darle un uso terciario que todavía persiste. Todavía está en el aire la construcción de tres edificios, a la espera de la licencia pertinente. Consistiría en un hotel de nueve plantas, uno de apartamentos turísticos de siete plantas, un aparcamiento de tres sótanos y un centro comercial.