El PP no consigue que le quieran

Jesús Montesinos

El Partido Popular ha conseguido que no lo quieran ni quienes le van a votar. Ni siquiera los militantes tienen ahora cariño por su partido. Solo quedan aquellos como Máximo Buch que no tienen más remedio que quererse. Cierto que el PP ha hecho lo imposible por granjearse la ira y el mal querer de los españoles (y no digamos ya el PPCV de Alberto Fabra), pero eso no justifica los índices de descrédito y desamor que sufre el partido de Mariano Rajoy. Lo dije ya en noviembre de 2014: el PP no tiene quien le quiera.

El desamor no es nuevo en la política española. A Felipe González lo amamos tanto que le dimos 202 escaños en 1982. Y lo mismo a Lerma. Y el amor aguantó entre trece a quince años para acabar en un desprecio que animó consistentemente aquel Sindicato del Crimen de periodistas y políticos que denuncio Luis María Ansón cuando se arrepintió de sus pecados.

Y le ocurrió a José María Aznar y a Zapatero, que ha sido el presidente de peor recuerdo. Pero aguantaron como mínimo ocho año hasta generar el desamor. Pero es que al PP actual le han bastado tres años para generar esa falta de cariño popular. Como a Alberto Fabra: Tres años. Y además han perdido apoyo mediático porque no tienen un duro para propaganda.

¿O a santo de qué reciben palos hasta de Federico Jiménez Losantos? ¿Hay motivos para tanto desamor? ¿O es que alguien lleva tiempo moviendo la cuna para acabar con el ciclo histórico de los populares e incluso con la marca, como ocurrió con UCD? Cierto que el PP lo ha hecho muy mal, sobre todo en cuanto la gestión de sus propias crisis y las estructurales. El PP de Mariano Rajoy y el de Alberto Fabra. Y aún más cierto que hay una estructura de corrupción admitida en el seno del PP que merece el mayor desprecio y peor castigo. ¿Pero por qué sale lo de Rodrigo Rato a todo meter y hablan poco de Narcis Serra imputado en Caixa Catalunya? ¿Por qué el aeropuerto de Castellón y pasa desapercibido el de Ciudad Real con Bono? ¿Por qué Compromís denuncia a Rita Barberá por sus gastos en la alcaldía de Valencia y corre un tupido velo por los gastos del alcalde Villarreal, José Benlloch? ¿Dos varas de medir? No. Que al PP está de moda sacudirle.

Hay que dar leña al PP porque se lo merece por la financiación del partido.

¿Pero quién está financiando los casi tres millones que lleva gastados Ciudadanos en esta precampaña? ¿O es que hay una batalla por el poder que no se libra en las Cortes ni siquiera en las elecciones? ¿Por qué los cientos de millones de corrupción socialista en Andalucía aparecen como una anécdota y todos los días se cuenta lo de Venezuela y Podemos? ¿Quién mece la cuna en España?

En un reciente episodio de Aida uno de los protagonistas caminaba espatarrado y lo justificaba porque se había limpiado con La Razón, en un claro insulto a la política editorial de este diario muy cercano al PP.

¿Hubiera podido decir eso de El País, El Mundo o Diario.es porque son periódicos próximos al PSOE y Podemos? Se hubiera montado la de Dios, pero al PP se le pueden atribuir todas las maldades del mundo. Nadie lo quiere lo suficiente para defenderlo. El pasado domingo en las páginas de Negocios de El País había unos cuadros que explicaban cómo había evolucionado favorablemente el PIB, el paro, la prima de riesgo, la confianza del consumidor, la posición internacional y otras variables, explicando que eso era debido a las políticas económicas del gobierno Rajoy frente a las desastrosas que había hecho el gobierno socialista de Zapatero. Pero luego en un editorial ese diario le da todo tipo de palos al PP. ¿En qué quedamos? Pues en que el PP se ha convertido en la diana favorita del tiro al blanco español, al que somos muy aficionados por culpar siempre al otro. En las encuestas del CIS todo el mundo dice que está mejor, pero luego corrigen y añaden que la cosa está muy mal por culpa del Gobierno del PP.

¿Es Pujalte el único que practica el pluriempleo en la clase política? Conozco ese pluriempleo en todos los colores políticos. Y en todas las profesiones. Pluriempleo aberrante, como el de los médicos de la sanidad pública que trabajan por la tarde en la competencia. O el de periodistas, pasando información a terceros. Pero parece que el único malo es Pujalteporque es del PP y son la peste.

Además al PP le crecen los enanos. Han gestionado tan mal su propia crisis que han dejado cabos sueltos por todos lados. Cada día aparece un numerito muy jaleado. Y encima les genera mala conciencia. Alberto Fabra pidiendo perdón por no ponerse el cinturón de seguridad en un video. La candidata del PP por Valencia, Maria Bernal, bloguera y sexóloga de éxito, renuncia a su blog, seguro que por temor al qué dirán. ¡Están acojonados por los titulares!.

El PP no tiene quién le quiera: y cuando pierda las elecciones en la Comunidad Valenciana y en las alcaldías de Rita, Bataller, Mercedes Alonso y Asunción Sánchez Zaplana le van a salir papeles hasta que los rematen. Aunque sea solo como venganza y por quitarlos del medio para siempre. Y nadie moverá un dedo para salvarlos.