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Del secuestro a la liberación

Hay que ver las vueltas que da la vida, debió pensar más de uno cuando la adrenalina dejó el jueves a eso de las once y media de la noche un mínimo resquicio a la razón en medio de la locura colectiva más justificada que un servidor recuerda. El Valencia CF pasó en poco más de 24 horas de verse envuelto en otro episodio de vergüenza ajena, (un secuestro de opereta, o un caso de Mortadelo y Filemón si lo prefieren), a una noche mágica. De esas en las que sólo el fútbol, porque la pelota no ensucia a los sentimientos y determinados personajes sí, es capaz de cambiar la ignominia por las lágrimas de felicidad.


La lesión de Mathieu se queda en un susto; el futbolista temía que fuera algo grave

Finalmente no se cumplieron sus temores sobre su maltrecho tendón de Aquiles y el central francés del Valencia, sustituido en la noche de ayer mostrando una ostensible cojera, sólo tiene una sobrecarga en la zona afectada del tobillo derecho. Podrá estar en los compromisos decisivos que se avecinan en las próximas semanas.


Mathieu se teme lo peor en relación con su tendón de Aquiles

El francés Jérémy Mathieu abandonó cabizbajo del estadio de Mestalla. Y eso que la de anoche fue una jornada muy especial y emotiva para todo el Valencia CF y su afición, que festejó junto a los jugadores asomados al balcón la histórica remontada contra el Basilea y el pase a semifinales de la UEFA Europa League.


La plantilla enloquece con el apoyo incondicional de Mestalla

Tras la hazaña, tocaba celebración a lo grande. La plantilla valencianista salió a la fachada exterior de Mestalla, aquella que da a la Avenida de Suecia, para festejar el pase a las semifinales de la Europa League tras derrotar al Basilea (5-0) junto con más de 2.000 aficionados enfervorecidos que vitoreaban a sus ídolos desde la calzada.


Amadeo Salvo vibró con Mestalla: “La afición siempre responde”

Seguro que soñó de joven con protagonizar un momento así vestido de corto. Problemas físicos truncaron su carrera como futbolista, pero Amadeo Salvo vivió un auténtico baño de masas tras el triunfo ante el Basilea (5-0) en la fachada del estadio de Mestalla. Allí, los aficionados le aclamaron como un jugador más, con vítores hacia su figura. El presidente estaba exultante. No era para menos: horas antes se había mostrado confiado de pasar la eliminatoria y vivir en primera persona una remontada épica.


Nos lo habían robado

La explosión de júbilo pasadas las once y media de la noche en una velada primaveral en la capital del Turia vino a simbolizar una liberación total, el éxtasis de un pueblo adormecido durante años. El Valencia se metió en las semifinales de una competición continental, y lo hizo con solera y brillantez, sí, pero también con sufrimiento y esfuerzo inagotable.




Valencia CF-Basilea (previa): ¡Que no nos secuestren la ilusión!

Dice la Ley de Murphy que si la tostada se cae, siempre lo hará por el lado de la mantequilla. Si Murphy hubiese nacido en Valencia, su Ley podría regirse por el principio de que cuanto más trascendental sea un partido, más fuerza hará el universo para que se hable poco de él. Desde el pasado jueves, estaba claro que la lucha contra los elementos iba a ser inútil. Juan Soler y su surrealista detención por presuntamente intentar el secuestro de Vicente Soriano se encargaron de copar la actualidad en la previa del gran partido.